La historia de Mötorhead -y más concretamente de su líder Lemmy Kilmister-, es tan rica en anécdotas que nunca nos cansaremos de recordar las hazañas ocultas de este “fuera de la ley”. La última historia que hemos conocido de su trayectoria la hemos encontrado de forma inesperada en el libro “La Banda Trapera del Río. Escupidos de la boca de Dios”, escrito por el periodista Jaime Gonzalo y publicado por la discográfica Munster en su colección Munster Ediciones en el año 2007. Se trata de un libro descatalogado y agotadísimo, que recogía la biografía de la primera banda de Punk surgida en España a mediados de los años 70.

Situémonos en los estudios catalanes de Televisión Española a comienzos de la década de los 80 y sigamos el relato paralelo de las aventuras y desventuras mediáticas de los dos protagonistas del momento:

“Varias tomas de “A mi dosis” y de un tema inédito, “Diviértete” (…) fueron filmadas en directo para el programa televisivo de Ángel Casas el 17 de febrero de 1981, y tardaría dicha aparición un año en ser emitida.

Raf Pulido (batería de La Trapera, ya fallecido): “Mötorhead no llegaron a salir en el Musical Express. Tenían que tocar una versión de Johnny B. Good, pero el cantante estaba muy rebotado. Nada más llegar al aeropuerto había tenido problemas. No le dejaban pasar con las balas y las cartucheras que el tío llevaba colgando. Tenían una pantalla de Marshalls que llegaba hasta arriba, y tocaban a toda hostia. Cada vez les hacían bajar más el volumen. Además, el batería llevaba un monazo de heroína que tiraba de espaldas, y no podía tocar. Al final Lemmy estalló y no tocaron”.

Así eran las cosas en España en plena transición.. y así las contaba uno de los integrantes del grupo más iconoclasta de la época, otra formación salvaje que también se merece un artículo aparte.