Burdel King predica: «Si Dios está en todas partes… ¡Fuego a discreción!». Este trabajo prometía ser muy polémico y controversial. Ahora que ya está a la venta y no se quemó ninguna iglesia, queda en el aire la pregunta: ¿Valió la pena la espera o Burdel King dejó a las monjitas con ganas?


por Frank Díaz

http://frankdiazp.blogspot.mx/


Burdel King es el proyecto alterno de Txus Di Fellatio, líder y baterista del grupo español Mago de Oz. Con esta banda de hard rock, Txus luce sus dotes como vocalista en canciones pícaras, atrevidas y subidas de tono. La irreverencia de sus letras, mezclada con macizos riffs ochenteros funcionó muy bien en su primer disco (‘Ladran… luego cabalgamos’), así que ahora decidió llevar la irreverencia y la transgresión un nivel más arriba.

Antes de entrar a los detalles sobre la música, es importante destacar que Burdel King tiene una estética visual impecable. El rosa brillante, las plumas, las mujeres voluptuosas, la textura de leopardo y los vestuarios ochenteros proyectan perfectamente el estilo canalla del grupo. Las portadas de sus discos son parecidas a las de las historietas románticas del tipo de ‘El Libro Vaquero’, y quedan de maravilla con las letras.

El instrumento más prominente en ‘Si Dios está en todas partes…’ es la guitarra. La mayoría de las canciones tienen riffs duros y consistentes, con sabor a Mötley Crue y a Accept. Sin embargo, lo más notorio es el uso del recurso de las guitarras gemelas hasta el cansancio. En canciones como “Al turrón” esto se nota mucho.burdel-king-cd

Frank (Mago de Oz) es un magnífico guitarrista rítmico, que le imprime su sello rockanrollero a cada uno de los acordes; pero quien más luce en este disco es el nuevo guitarrista, Manu Seoane (Burning Kingdom). Tiene un gusto extraordinario para hacer solos y meter fills en los puntos más adecuados.

Anono (batería) y Sergio (bajo) proveen una base rítmica muy sólida, y Javi Diez se luce con su efecto de órgano Hammond en varias de las canciones. El ensamble es muy bueno. Además, parece que todos los integrantes se divierten mucho con el proyecto.

Txus Di Fellatio hace un buen trabajo como vocalista. Su voz rasposa tiene un encanto especial que va muy bien con la música de Burdel King. La falta de cualidades vocales la compensa con expresividad. Además, tiene una legión de coristas de primer nivel, como Patricia Tapia (Khy, Mago de Oz), Zeta (Mago de Oz) y Rubén Kelsen (Débler). Incluso, me atrevería a decir que en ‘Si Dios está en todas partes…’ el grupo abusa del uso de coristas. Siempre es un placer oír a Patri y a Zeta hacer lo suyo, pero en varias partes del disco se pierde la voz de Txus. Esto hace que la parte vocal suene demasiado pulida.

En cuanto a composición, este álbum tiene dos polos: rolas muy hard rock y rolas muy pop. Por un lado, pistas como “Maricoño” y “Sex & Roll” son veloces, intensas y vertiginosas. Por el otro, canciones como “Champán, putas y cocaína” se mueven en una muy delgada línea entre lo melódico y lo meloso. En este sentido, la canción que más desentona con el resto del disco es una jotería llamada “Mi color preferido eres tú”. La primera vez que la oí pensé que me había equivocado de disco y que a la cantante de La Oreja de Van Gogh le había dado enfisema pulmonar.

Los estribillos de todas las piezas son extremadamente pegajosos. La única forma de sacarse de la cabeza uno es intercambiándolo por el de otra canción. Aunque a veces se pasen de fresas, todas las melodías de voz están muy bien pensadas.

De lo que más alardeó la banda antes de que saliera ‘Si Dios está en todas partes…’ fue de sus letras ofensivamente anticlericales. Se habló tanto del asunto en la prensa que, a la hora de oír las letras con atención, no quedé impresionado. Me parece que, a lo largo de su carrera, Txus ha hecho críticas mucho más mordaces e incisivas contra la Iglesia y los políticos. En mi opinión, en ese sentido, el álbum quedó a deber. Me habría gustado que las letras de crítica social fueran más ácidas y ocurrentes.

Aunque las rolas alusivas a política y religión se quedaron cortas, las canciones subidas de tono sí cumplieron subiéndole al nivel de picor. “¡En la boca no!” es una joyita. Es todo lo que se esperaba de Burdel King: una rola muy rítmica, muy pegajosa y muy pícara. Los coros de Patricia están en su punto, y el remate del estribillo con la voz grave de Frank le da un toque cómico a la rola.

Otra canción que me pareció genial fue “Sobre tu tumba bailaré”. Es una canción acústica muy bonita, cuya letra usa un humor negro muy fino. El principio suena muy inocente, pero en la segunda estrofa empiezan a caer las pedradas. No lo sé a ciencia cierta, pero todo parece indicar que está dedicada al ex vocalista de Mago de Oz, José Andrea.

‘Si Dios está en todas partes…’ cuenta con dos covers: “Mi sombra, la muerte y mi puta mala suerte” de Indomables y “En una tienda de campaña” de Pabellón Psiquiátrico. Las dos versiones son muy parecidas a las originales, pero Burdel King les imprime un sello más heavy.

El nuevo álbum de Burdel King es divertido y fácil de oír. A pesar de que a veces se pasa de fresa, es un buen disco de hard rock. Además, nos recuerda que las raíces del rock (por más que las quieran enterrar) son la libertad, el desenfreno y el sexo.