La autoparodia tardó en llegar al Metal español, pero cuando lo hizo fue por la puerta grande de la aceptación popular, con formaciones como Gigatrón e incluso Mojinos Escozíos. Había mucho de postureo y tontería en el jocoso repaso a los clichés rockeros, lo que en ningún caso desmerecía el sano baño de sentido del humor al que voluntaria o involuntariamente se sometieron los heavies hispanos de la pasada década.

De todos los grupos que han sobrevivido al boom del “rock de coña” nuestro favorito es sin duda El Reno Renardo, una formación bilbaína comandada por Jevo Jevardo (voz y guitarra), Mikel Torralba (guitarra), Ander The Thunder (bajo) e Iván Cormen (tamboril). Su desconcertante discografía consta de una primera y homónima maqueta creada en exclusiva por su ideólogo y solitario músico en la sombra, Jevo, que aún el anonimato dio vida en 2008 a “El Reno Renardo y el Reino de la Cagalera de Bisbal” (sic).

Cuando el eco en redes superó la anécdota y la demanda de Reno Renardo se disparó, Jevo -quien sabía bien de lo que hablaba por su militancia en grupos metaleros como Valhalla y Soulitude- reclutó para la causa a varios compañeros de su Getxo natal, cerca de Bilbao. A finales de 2010 llegó su tercera entrega -“El Improperio contraataca”- y ya  en 2013 “Babuinos del Metal”. El gran éxito que definitivamente les sacó de la deep web fue “Crecí en los 80”.

En los últimos tiempos El Reno se ha incorporado de lleno al cartel de los grandes festivales, ya que sus letras irónicas y desvergonzadas encuentran una excelente acogida entre todo tipo de públicos. El disco que les ha sacado a la calle en 2016 es “Meriendacena con Satán”, otro ejemplar sonoro de una imaginaria publicación de sátira rockera en el mejor estilo de las revistas de humor gráfico e irreverente como “El Jueves” o la extinta “El Papus”.