Nos habían hablado muy bien de ella, pero las expectativas han sido ampliamente superadas. La tienda de discos Linacero, la mejor y más prestigiosa de la ciudad de Zaragoza, es ahora un espacio compartido con la fórmula Daily Price, pero no ha perdido ni un ápice de su personalidad cultural e importancia simbólica.

Toda su esencia original continúa inamovible en la atención individualizada de su personal y la inteligente disposición de su espacio físico, que margina la segunda mano y los precios bajos a la parte más discreta del local. Nada más llegar, los ojos se vuelven incrédulos en cuanto se posan sobre los vinilos y fetiches de sus expositores de fachada, sendas cristaleras en las que abundan las novedades, las ediciones discográficas especiales y algunas piezas de coleccionista.

La ubicación de Linacero es absolutamente céntrica (C/ San Miguel, 20), lo que facilita su localización tanto a los habituales locales como a visitantes ocasionales como nosotros. Basta comprobar su selección de referencias exclusivas para entender lo que representa y ha representado este punto de encuentro para la comunidad rockera maña. Aquí prima la calidad sobre la cantidad y el criterio sobre la mera venta masiva de productos musicales.

Su biblioteca de títulos musicales es de las más completas que hemos visto en toda España, con títulos descatalogados y algunos de ámbito local de lo más interesante y desconocido. Los vinilos ocupan una buena parte de sus bateas, pero también destacan los objetos promocionales relacionados con los grupos señeros de la historia del rock (camisetas, banderas, mochilas, tazas, figuritas… y ¡hasta tejas de obra!).

Con todo, lo más llamativo y admirable de Linacero es el amor y apoyo incondicional que demuestra hacia la música rock aragonesa en general y de su capital en particular. Nos ha fascinado comprobar que una banda como Tako tenga su propio rincón con recopilatorios en CD de sus primeras grabaciones o copias en cassette de las mismas.

Los responsables del negocio saben de la importancia de Héroes del Silencio para una ciudad como ésta, pero no se limitan al tópico y abren su ventana de difusión al pionero Rocky Kan, los grupos Más Birras o Pedro Botero, el rapero Kase O. (próximo pregonero de las fiestas del Pilar en 2017) o, en definitiva, cualquiera que pasee o haya paseado por los escenarios de medio mundo el nombre de ZGZ. Bravo por ello.

Linacero cuenta también con su propio Café, situado en la cercana calle Arquitecto Magdalena, 4, que sirve de apoyo a la disquería y a la serie de actividades que  suele organizar durante el curso, como “pinchadas” de DJs rockeros del territorio, presentaciones de discos y cuantas convocatorias culturales animan el mundillo musical de la capital aragonesa.

Leo Cebrián Sanz