Siempre es una excelente noticia comprobar que la literatura y el rock acercan sus posiciones para dar alegrías a quienes disfrutamos de ambas artes. Los últimos días han sido importantes en este sentido, ya que una nueva referencia se suma a la por desgracia escasa bibliografía en castellano de cuanta obra de creación y ficción puedan llegar a firmar músicos, periodistas especializados o personajes de la escena.

La cuota del artista de escenario corre a cargo de José Luis Rodríguez Morcuende, antiguo componente de Ñu durante la década de los 80 y desde hace años al frente de Isthar como cantante y bajista. Morcuende es el nombre de su otro proyecto, paralelo al ya conocido, que está a punto de ver publicado su nuevo disco. El veterano artista madrileño, nacido en 1958, camina ya por su tercer libro -“Relatos breves para breves momentos”-, tras los anteriores “Renacer a una nueva vida” y “Una mente dispersa”.

morcuende

La colección Micro Abierto de Desacorde Ediciones, en cuya colección figura ya el texto de José Luis Rodríguez, pretende dar dar voz a un abanico de autores alternativos al de su serie oficial. La narrativa breve de este libro de 200 páginas tiene un coste para el lector de 12,95 euros.

Sus promotores llaman la atención del público interesado en los siguientes términos: “Si te van el humor, el riesgo, la ironía o la fantasía, si disfrutas de la introspección en soledad y te sabes alguien optimista, disfrutarás sin duda de esta colección de relatos. Entra sin miedo, siéntate y disfruta”. Por su parte, el creador lo recomienda como: “50 multicolores relatos que estoy seguro servirán de desahogo mental a los lectores.”

La obra salió al mercado el pasado jueves 28 de octubre y fue presentada el pasado domingo al mediodía en la librería vallecana La Esquina del Zorro, dentro de un formato programado de actos con lectura y acústico incluidos.

isthar

Isthar es una banda de muy largo recorrido, pues nació en la segunda mitad de los años setenta en Pinto (Madrid). Desde el primer momento destacaron entre los grupos de la zona por su alta calidad musical. Después de unos años y tras algunas incorporaciones que contribuyeron a desestabilizar el grupo, la amistad se rompió, lo que precipitó la desaparición de la banda en su primera etapa, la más idílica.

Casi todos sus miembros desaparecieron del panorama musical. El único que se mantuvo en activo de forma permanente fue José Luis Rodríguez, bajista y voz, quién despúes de pasar por distintas formaciones (Spider, W, DC10, Ñu) reactivó el nombre del grupo unos siete años más tarde, en paralelo a su trabajo en la formación que comanda José Carlos Molina.

El disco “En el mundo de los sueños”se grabó con un despliegue de músicos muy amplio (catorce en total, seleccionados de las mejores formaciones de rock de la época. como Ñu, Santa, Banzai, Tritón, Bella Bestia y Orquídea, además de otros invitados como José Barta, por entonces teclista acompañante de Barón Rojo, y Yolanda González, que provenía de la Compañía Nacional de Zarzuela). El álbum contó además con músicos tan relevantes como Anthony Phillips, ex-guitarrista de Genesis.

A principios de los noventa Isthar volvió a desaparecer ante la imposibilidad de llevar adelante un proyecto tan ambicioso y caro (por entonces estaban preparando lo que iba a ser el segundo disco) hasta que años más tarde se volvió a dar vida a la banda, esta vez como trío. Más tarde, la formación se replanteó como quinteto. En enero de 2010 grabaron un nuevo disco: “Sangre, sudor y lágrimas”. “El destino del mundo”(2013)  es su más reciente obra discográfica.

Leo Cebrián Sanz