Hace 20 años Los+Mejores era todavía un ‘fanzine’, no tenía formato de revista profesional. El ejemplar del verano de 1997 (número 26) salió en junio y la portada no tenía un protagonista en especial, fue una especie de collage con imágenes de Dio, The Black Crowes, W.A.S.P., Motörhead y Aerosmith. Las cuatro primeras bandas habían pasado por Madrid los meses previos y ofrecíamos las críticas de sus conciertos, e incluimos también el logo de Aerosmith también porque hacía poco que su importante disco ‘Nine lives’ se había publicado.


por Jon Marin


Además de los conciertos de portada, ya tratados en anteriores entradas, escribimos las crónicas de las descargas en vivo de:

Biohazard.- En su segunda visita a Madrid, pisaron el escenario de la sala Canciller. Fernando Sánchez destacaba que “su acercamiento al sonido de Anthrax -en sus comienzos- supone un enriquecimiento.”

Mago de Oz + Lujuria.- Los chicos de Mägo seguían creciendo y, de paso, ayudaban a sus colegas de Lujuria incluyéndolos, una vez más, en el cartel. Servidor escribía que “ver en directo a Lujuria es siempre una fiesta plena de morbo y cachondeo”. Muchos años después de esta cita, yendo en el coche del cantante Óscar desde un estudio de grabación al pub Leyenda (Barrio del Pilar), me preguntó qué disco de su discografía me gustaba más. Sin dudarlo, le dije que ‘Cuentos para mayores’. Siempre preferi su sencillez rocanrolera y su cachondeo a obras posteriores consideradas más serias y elaboradas en lo compositivo e instrumental.

De la crónica de Mago de Oz se encargó José Mari M. Cebrián y decía: “Hemos tenido la oportunidad de ver en otras ocasiones al grupo madrileño y en ésta nos han sorprendido más que en ninguna por el buen sonido y por la calidad que han ganado.” Era la época de ‘Jesús de Chamberí’ y, de verdad, el grupo se encontraba en muy buena forma, especialmente el cantante Jose, al que nuestro redactor comparaba con bestias de la talla de José C. Molina (Ñu) e Ian Gillan (Deep Purple).

Saratoga + Estirpe.- Primera vez que nos topábamos con el gran grupo cordobés Estirpe, eran unos críos entonces. Desvelábamos que el cantante era el hijo de Manuel Martínez, vocalista de Medina Azahara. Comentábamos que, en aquel momento, su estilo tenía tantas y diversas influencias que llamaban la atención por una lado, pero no acababan de absorberte por otro. Nombrábamos a Héroes del Silencio mezclados con cualquier grupo de Grunge y otros más atrevidos como Clawfinger; a todo eso nos sonó.

Para Saratoga era la presentación en directo de su nuevo cantante -y amigo de esta casa- Gabriel Boente, que sustituía a Fortu tras su escapada a los reunificados Obús. Comentaba el que firma que, hasta entonces, veíamos a Saratoga como una reunión de músicos de Obús más Barón Rojo, Santa, Ñu… pero que ahora, con Gaby a la voz, ya nos parecía una banda con personalidad propia. Fue un conciertazo por lo bien que lo hicieron cada uno de los miembros de la formación, unos invitados muy especiales (Silver y Julio de Muro, José Luis Jiménez de Topo, ‘El chino’ de Banzai y José Carlos Molina de Ñu, quien robó el micrófono principal a Boente y lo relegó a un segundo plano de manera muy egocéntrica) y versiones de los grupos mencionados, Barón Rojo, Leño, Deep Purple y muchas más.

(Continuará).