La tradición de organizar un concierto navideño va cuajando en los locales rockeros de algunas grandes ciudades, como un complemento perfecto a la celebración de las fiestas más familiares y acogedoras del año. En Madrid la sala que ha conseguido enraizar esta costumbre ha sido el Hebe, en el distrito de Vallecas. Y el artista que más se ha prestado a dar carta de naturaleza a esta sana costumbre ha sido un buen amigo de esta casa llamado Miguel Oñate.

Viene a cuento la mención porque hace unas horas hemos estado presentes en este emblemático punto de encuentro para rockeros de varias generaciones, al que hemos regresado para ver a Rico & Roll, la banda de versiones de la actriz Beatriz Rico. Y aunque no estaba programada como tal, este día de Reyes se merece que la última cita festiva antes de volver a la rutina laboral y estudiantil cuente también con su roscón de Reyes musical. Así lo entiende la gerencia del Hebe, que valientemente se arriesga a programar música en directo tras quince días de intensos excesos y jolgorios.

Íbamos acompañados de una persona que desconocía la historia que se esconde tras la calle Tomás García, 5-7, por lo que siempre viene bien recordar a propios y extraños que el Hebe fue creado en febrero de 1980, y que su veteranía no conoce rival alguno en la capital. Los conciertos se suceden en un pequeño escenario que no ha variado en lo sustancial desde hace años, y por donde han pasado grupos y artistas de todo pelaje y condición. Con el tiempo su programación se ha abierto a la presencia de monologuistas, humoristas y artistas visuales, pequeñas representaciones teatrales, noches de tributo y versiones y hasta un concurso de grupos que en su última edición generó alguna que otra protesta.

La decoración de sus paredes es un homenaje a los principales grupos del sonido urbano y rockero de la capital y el resto del país, con sus nombres y logotipos presidiendo las paredes y columnas. Frente a ellos lucen como congelados en el tiempo los carteles de las históricas ediciones del Vallekas Rock, el festival que marcó época por su carácter pionero y su trayectoria de varias fructíferas ediciones, en un tiempo en que los “festis” eran algo más que una cita social.

La identificación del bar con el distrito ha sido y es total, como corresponde a su currículo de apoyo a las causas tradicionales de esta parte del sureste de Madrid, caso de la Batalla Naval -de hecho ha sido sede de la Cofradía que la organiza-, la radio y televisión locales, los carnavales populares o mil y una reivindicaciones sociales y políticas.

Para celebrar que el Hebe sigue un año más entre nosotros, no nos hemos resistido a recuperar un vídeo de Ska-P de junio del año 1995, cuando la banda vallecana por excelencia celebraba la cuarta subida del equipo del barrio a primera división.

Leo Cebrián Sanz