El A Cop de Rock daba su pistoletazo de salida el viernes 20 de junio, preparado para convertirse en uno de los festivales revelación de este año. Con un cartel muy variado -íntegramente formado por bandas nacionales-, que iba desde el Punk hasta el Thrash, pasando por un montón de géneros más.

El viernes comenzó de manera tímida con Mascarats, que pese al horario y escaso público lo dieron todo en el escenario con un set-list con sus mejores canciones, que incluía el tema que compusieron explícitamente para este festival, titulado con el mismo nombre: ‘A cop de Rock’.

Les siguieron El Malo del Cuento, demostrando un gran nivel en canciones como “Traficante” y haciendo que el público, que se iba acercando a cuentagotas, disfrutara de su Rock Urbano.

Enrique Espera nos deleitó con un concierto que comenzó algo flojo, pero que consiguió acabar por todo lo alto, conectando muy bien con el público con su tema “Anda que no”.

Llegaba el momento de la diversión y el cachondeo puro y duro con Extracto de Lúpulo, que animaron al público y nos brindaron una actuación llena de humor, llegando incluso a tocar una versión Punk de “Mi gran noche”, de Raphael.

A las seis de la tarde llegaron Iratxo con su mezcla de Reggae, Punk y Ska. Como bien dijo su frontman, pese a que venían desde Sevilla, hoy en la plaza hacía más calor. Y no les faltaba la razón: el calor era asfixiante y tanto el público como las bandas y todos los trabajadores lo estábamos sufriendo. Pero eso no les detuvo para dar un buen concierto, en el que consiguieron dejarnos un muy buen sabor de boca, aunque con pequeños problemas de sonido.

Iratxo

 

Tras ellos llegaba uno de los platos fuertes de la noche, Sôber, los cuales se habían unido a última hora sustituyendo a Inconscientes. Nos presentaban su “Sinfonía del Paradysso”, pero sin la producción que están llevando actualmente en esta gira con la orquesta sinfónica. Aun así nos hicieron vibrar a todos con cada uno de sus temas, que iban desde los más míticos como “Arrepentido” o “Loco” a algunos más nuevos como “Vulcano”. La plaza se volvió loca con el solo que se marcó Manu Reyes y que nos confirmó lo que muchos ya sabemos: ahora mismo es uno de los mejores baterías de este país.

Sôber

 

Les siguieron Malsujeto, que pese a algunos problemillas con la guitarra demostraron su profesionalidad y sus tablas en el escenario. Hicieron que el público, que había disminuido debido a que mucha gente aprovechó para cenar y recargar fuerzas de cara a lo que se venía después, disfrutasen de ellos e incluso coreasen algunas de sus canciones.

Y es que nadie se quería perder a Gatillazo, que como siempre no dejaron indiferente a nadie. Con un Evaristo en su salsa, saltamos y coreamos con ellos todas sus canciones, mientras nos deleitaba con sus míticos movimientos obscenos. Sin duda eran el plato fuerte y la gente los disfrutó como se merecían, sobre todo en la parte final con “Esclavos del siglo XXI” o el ya mítico “Odio a los partidos”.

Desde Albacete llegaban Angelus Apatrida con su Thrash Metal. Tuvieron que realizar la prueba de sonido antes de comenzar el concierto, lo que a muchos nos vino bien para coger algo de aire y prepararnos para darlo todo junto a ellos. Sin duda, se merecen todo lo que han conseguido estos años y se agradece que existan bandas con tanto nivel técnico, que sean capaces de clavar los temas en directo haciendo que suenen igual de bien que en sus discos. Fue un concierto brutal y muy cañero, en el que nos presentaron su último disco, logrando que el público no parara de saltar con ellos.

Angelus Apatrida

 

Alasdemoska nos ofreció un show lleno de fiesta y diversión, que hizo las delicias de todos los fans del Ska. Los instrumentos de viento sonaron a la perfección y rápidamente consiguieron meterse al público en el bolsillo. Acabaron con toda la plaza coreando con ellos su canción “Alasdemoska”.

Alademoska

 

Se acercaba la recta final de este primer día y aparecían Ekko en el escenario. El público había disminuido bastante, pero eso no les desanimó. Dentro de su repertorio incluyeron un bonito homenaje a Boni, de Barricada, versionando “No hay tregua”.

Bourbon Kings se dejaron la piel desde el principio con un concierto lleno de potencia, aunque no les acompañó una gran cantidad de público. Ya llevábamos casi doce horas de conciertos y el calor asfixiante hizo que muchos no llegasen al final. Eso no les hizo bajar la guardia un segundo y descargaron toda su música encima del escenario.

En cuanto a la primera jornada del A Cop de Rock, cabe destacar la buena organización del festival. Sus responsables tuvieron que enfrentarse a varios problemillas propios de un festival primerizo, pero consiguieron resolverlos de la mejor manera posible.

Texto y fotos: Rebeca Cid Vela.