Queremos que nuestros/as lectores/as estén al día de todos los movimientos que llevará a cabo la Asociación Ciudad del Rock y las Artes (ANCRA) en este país, donde para el músico el Rock/Metal ha pasado a ser un negocio para sólo unos pocos. Creo que a nadie le gusta trabajar en malas condiciones, pero parece ser que el oficio de músico no está catalogado como tal. Y si es Rock/Metal, peor todavía. Muchas veces los músicos de nuestro rollo tienen que tocar a veces en condiciones propias de un país poco culto y tercermundista. Y sólo por la avaricia de algunos “tiburones”.

Si verdaderamente te gusta el Rock/Metal tanto a nivel fan como músico o cualquier otro oficio relacionado con nuestra música, deberías de saber en qué estado de salud está nuestra cultura rockera. Me explico…:

  • Relación actual de las bandas consagradas con las bandas emergentes. ¿Apoyan la escena o agachan las orejas olvidándose de que ellos también fueron un grupo de cuatro amigos a los que no conocían ni en su casa?

  • ¿Abuso por parte de los promotores o gerentes de salas con las bandas noveles? Por ejemplo, dejando un porcentaje mínimo para los grupos contratados e incluso no pagándolos. Hasta se obliga a las bandas emergentes a que pasen por caja por el honor de tocar con un grupo de renombre.

  • Abuso por parte de ciertos festivales con las bandas, obligando a que paguen cierta cantidad por tocar en dicho evento. Aunque muchos de ellos empezaron con grupos noveles, actualmente les dan la espalda.

  • Mala relación entre bandas por culpa de los egos y envidias. Sean consagradas o emergentes, da igual.

  • Cachés de bandas que no están acordes con los tiempos que corren. ¿Quién regula el tema en este país? ¿Lo podíamos denominar “burbuja rockera”?

  • Bandas tributo. ¿Realmente aportan algo al Rock? Lo curioso es que muchas veces este tipo de formaciones atraen más público que los grupos originales. E incluso se contratan más que a bandas con temas propios. ¿Será por la diferencia de precio de la entrada? ¿O  por el caché? ¿O quizás estamos ante un público egoísta que no valora el esfuerzo que conlleva la elaboración de un disco?

  • Sobresaturacion de bandas. ¿Hay realmente público en este país para tal volumen de grupos?

  • Exceso de conciertos que coinciden entre sí, dando una imagen por parte de los promotores de un auténtico “sálvese quien pueda” (esto es la selva y sobrevive el más fuerte).

  • Programación siempre de las mismas bandas de renombre, no dejando paso a las emergentes. No, no y no. No vamos por buen camino. Tampoco hay que pasar de largo el relevo generacional, algo muy peligroso a lo que no debemos restar importancia.

  • La mala influencia de las televisiones y medios de comunicación del régimen en el futuro público rockero, al que derivan hacia otros sonidos que nada tienen que ver con el Rock.

Nuestro compañero (derecha), junto al presidente de ANCRA

Que sí, que últimamente se está hablando de la salud de nuestra música, pero nadie hace nada al respecto. A las bandas consagradas no les hace falta levantar la tapa de los truenos…, no vaya a ser que les reviente en la cara. Las emergentes tienen que sufrir todo tipo de vejaciones para poder tocar, además de las envidias del resto de formaciones. Hace unos años esto no era tan agresivo como en la actualidad. La rivalidad entre grupos siempre ha existido, ciertamente, pero quizás no con la virulencia actual.

Más de una vez la prensa escrita se ha hecho eco de todo lo que hemos mencionado anteriormente. Pero ojo con esto. Me refiero a personas de los medios que no cobran un euro, que se dedican a hacer publicidad de tu grupo sin pedirte nada a cambio, tan sólo respeto y un “gracias”. Vosotros sabéis quienes sois de sobra. No os voy a mencionar ahora, pero en siguientes artículos sí lo haré. Y encima, hay promotores que no valoran esta labor. Sin ir más lejos, el pasado mes de enero LosMejoresRock.com publicaba un artículo titulado “El Metal está de moda…., o quizás agonizando poco a poco”. Lo firmó un servidor y en él reflejaba, bajo mi humilde punto de vista, todo aquello que veía o aún vivo en este mundo del Rock.

Hace unas semanas el compañero y hermano Miguel Egun publicaba un artículo en la web Metalegun.com con el siguiente título: “Manzano… ¿Cómo lo has hecho?”. En él explica el gran aporte y dedicación del vocalista José Antonio Manzano a nuestra cultura  -a propósito, sirvan estas palabras para mandar todas las fuerzas teutónicas y nuestra admiración a Manzano desde LosMejoresRock.com-. Lo que comentaba con anterioridad está en el fondo del artículo.

Efectivamente: Manzano, ¿cómo has logrado reunir a tantos artistas de nuestro Rock, tan podrido desde hace tiempo en un país dado a las envidias, los trapicheos y el egoísmo, con una comunidad Heavy que se mira por encima del hombro? Cierto es que luego todos estamos unidos y vamos en manada a ver a los Maiden o a los grandes eventos, pero todo es de postín. Apuntaba en su artículo Miguel Egun que quizás existe la luz al final del túnel. Daremos pues un voto de confianza a la comunidad rockera/metalera.

Que conste que no todos los músicos ni todas las bandas son como anteriormente se ha mencionado. Todavía quedan músicos de renombre accesibles y dispuestos a colaborar. Y lo mismo ocurre con bandas de más o menos nombre. Esta asociación no es la Virgen de Lourdes, pero todos nos hacemos falta. Lo que ocurre es que la balanza está mal equilibrada. En el caso de ANCRA, todo lo que se organice bajo el logo de la asociación deberá de cumplir un código de buenas maneras que ha de respetarse sí o sí. He aquí unos ejemplos:

  1. En caso de necesitar una banda consagrada, se negociará el caché a la baja o que se adapte al número de entradas vendidas.
  2. Igualdad de sonido para las bandas participantes, sean consagradas o emergentes. Cada uno que defienda su música, pero en igualdad de condiciones.
  3. Camerinos y catering en condiciones de equidad entre todas las bandas de un mismo evento.
  4. ANCRA siempre negociará con la sala correspondiente para que todas las partes implicadas salgan más o menos beneficiadas. En este caso, si no se llega a un acuerdo, se hará público.
  5. Publicidad del evento, forzando a las bandas correspondientes a hacer lo mismo -puede que llame la atención este punto, pero ya ha ocurrido que alguna banda ni siquiera ha compartido el cartel de su concierto en el muro de su Facebook-.

Aitor Vergara, junto a Jesús Vicente Gómez, del grupo Leyenda Rural

La Asociación Ciudad del Rock y las Artes tiene claro cómo llevar todo esto. Le interesa tratar con músicos y bandas serias. A la más mínima desviación, automáticamente ANCRA dejará de colaborar con ellas. Se pretende hacer público lo bueno y lo malo del Rock de este país. “Siempre os mantendremos informados/as de nuestros movimientos y negociaciones”, me decía el presidente de ANCRA. Pero dejemos que sea el propio Aitor Vergara -más conocido como Aitor Poyorock Vergara (Planeta Poyorock)- quien nos explique más a fondo los entresijos de la asociación.

José Ramón Nieto Sánchez “Kema Púas”