Chris Holmes, conocido por su etapa como guitarrista de W.A.S.P., ha suspendido su gira en solitario anunciada para el mes de mayo por Reino Unido y Escandinavia.
Ayer, 10 de abril, se publicó en redes sociales: “Debido a problemas de salud que requieren atención inmediata, lamentablemente tenemos que cancelar la gira de mayo. Os mantendremos informados en cuanto tengamos más información. Nos gustaría dar las gracias a todos y cada uno de vosotros por vuestra comprensión, y os pedimos que aceptéis nuestras disculpas”. El comunicado lo firman el guitarrista (67 años) y su esposa y representante Catherine Holmes.
- En febrero de 2022 Chris Holmes fue diagnosticado con cáncer de garganta y cuello, y pospuso de inmediato sus compromisos de gira mientras recibía tratamiento. Completó siete semanas de radioterapia y cinco meses después compartió con los seguidores la buena noticia de que su cáncer había desaparecido.
Holmes se unió a W.A.S.P. en 1982 y estuvo en el grupo hasta 1990. En 1996 regresó a la banda y ese periodo se alargó hasta 2001. Desde entonces, Chris no ha vuelto a tocar con la formación de Blackie Lawless.
En 2021 el artista contó que W.A.S.P. era un grupo, una banda, en el primer LP, pero que después, ya en el segundo disco, dejó de serlo para pasar a ser el espectáculo de un solo hombre (el líder Blackie Lawless). Dijo que el cantante fue la única persona que realmente firmó el contrato con la compañía discográfica.
A pesar de que sólo obtuvo créditos de composición en un par de canciones de cada uno de los cuatro primeros discos de W.A.S.P., Holmes insistió en que su aportación fue esencial para el sonido global de la banda.
Añadió Chris en aquellas declaraciones de hace cinco años: “Si no me hubiera unido al principio a W.A.S.P., nunca habría funcionado el grupo. Blackie me lo dijo así desde el primer día. Cuando vino a hablar conmigo para que me uniese, me dijo: ‘Tengo esta banda. No va a funcionar a menos que estés en ella’. Me lo dijo a la cara”.
- Chris Holmes protagonizó una de las escenas más vergonzosas del hard rock cuando en el documental The decline of western Civilization, part II: The Metal years apareció completamente borracho, en la piscina, mientras bebe vodka directamente de la botella en presencia de su madre, que lo observa desde el borde con una cara mezcla de resignación y enfado. El guitarrista balbucea respuestas incoherentes sobre su vida y su carrera, y la imagen que trasmite es patética. La conversación con su madre, o el intento, llega a dar lástima al espectador.
