Antes de que veamos lo que sucedió bajo la carpa del escenario Mark Reale cabe mencionar las novedades de los dos emplazamientos grandes, que fueron saltando de actuación en actuación desde la inicial de Brothers of Metal hasta las posteriores de Lujuria, Jinjer, Gotthard, Blind Guardian, Alestorm, The Darkness, Saratoga y Lèpoka.

Algunos de los nombres fueron coincidentes con los de la otra gran cita del verano -Rock Fest-, pero siempre hay incentivos en la sucesión de referentes internacionales como Alestorm, Blind Guardian, Jinjer, The Darkness o Gotthard. Por otra parte, cabe destacar la emoción intrínseca a la participación de los ucranianos Jinjer y la solidaridad con su causa por parte de Óscar Sancho y sus Lujuria, reubicados en un horario convencional tras su «residencia» habitual como cierre del evento y el posterior anuncio de que tocarían en la jornada de inauguración.

Otro de los encantos del Leyendas es su esfuerzo por dinamizar e integrar los espacios físicos asociados a la convocatoria, como son tanto su zona de acampada como la propia localidad de Villena. «Forjando Leyendas Stage» supone una oportunidad única para darse a conocer ante el público más «buceador» de nuevos nombres en nuestro panorama. El viernes 5 la sobremesa fue para los alicantinos Hadadanza, que desplegaron su espectáculo de fantasía y Folk-Rock para deleite de quienes acudieron a las barras situadas junto al glamping. A continuación tomaron el relevo los valencianos Rockbender, una clara apuesta por el Rock and Roll más vinculado el Rhythm and Blues de unos AC/DC o Airbourne, sin renunciar por ello al buen humor y las camisas estampadas.

Tete Novoa, cantante de Saratoga, hizo un curioso doblete desde las doce de la mañana, cuando se citó con su gente y la ajena el festival que tuvo a bien acercarse a la Plaza Mayor del municipio. Un pequeño escenario llevó hasta el corazón de Villena la alegría propia de este festival de dimensiones humanas y espíritu de concordia, frente a tantos otros tan distintos como el masivo y comercial Mad Cool. Tete regresó al micrófono a la una y media de la madrugada del viernes a sábado, esta vez junto a sus compañeros en la formación que le ha permitido crecer como artista.