Seguimos con la euforia de los festivales y no podíamos dejar de reflejar lo ocurrido en la gran cita del Rock Fest barcelonés, el mayor evento especializado de nuestra música junto al imprescindible Leyendas del Rock. Nuestras cámaras volvieron a estar en las primeras filas, pugnando por conseguir las imágenes más cercanas de los artistas de mayor interés, tanto entre las formaciones emergentes como en el caso de las ya consagradas.

Uno de los escenarios grandes, en este caso el denominado Stage Fest, abrió la jornada del jueves a la hora del primer Telediario, lo que no arredró al quinteto a la hora de presentar sus dos discos: el EP ‘Long Road Ghosts’ (2020) y el disco ‘Fly Away’, publicado el pasado año. BlackØwl compiten en la misma liga estilística que unos Airbourne, por poner un ejemplo bien reconocible, y por circunstancias que detallaremos en la crónica del martes tuvieron la oportunidad de volver a tocar sobre las tablas del Parc de Can Zam en una segunda actuación. Sin duda, dos valiosas oportunidades para recabar la atención de los aficionados hacia su rocosa y áspera música.

Los primeros sonidos de puro Heavy Metal correspondieron a Stormzone, banda norirlandesa que comanda el cantante John ‘Harv’ Harbinson, al que avala su pasado curricular en No Sweat, Fastway o Sweet Savage. Presentaron su último álbum, ‘Ignite the Machine’, cuyo lanzamiento se vio lastrado por haber coincido con el año de la pandemia. Lo hicieron de 15:30 a 16:30 en el vecino Stage Rock y uno de sus guitarristas lució una camiseta de Gene Simmons, en guiño y homenaje a los grandes protagonistas del sábado. El público más ávido apoyó al grupo, que demostró profesionalidad y la contagiosa satisfacción de estar presentes en el acontecimiento.

Pese a las expectativas, los suizos Gotthard desconcertaron a parte de los oyentes/espectadores con una discutible selección del repertorio ejecutado. Hubo oportunidad de escuchar algunos temas de su última producción, ‘#13’, pero de algún modo se desperdició la ocasión de contentar a una de las mayores «fanaticadas» locales con las que cuenta Gotthard en Europa. Se trata de uno de los nombres con los que muchos conocieron las delicias del buen Hard Rock melódico y su fallecido vocalista Steve Lee sigue en la memoria de toda una generación. ¡Aprovéchenlo!

En todo festival que se precie tiene que cuestionarse la oportunidad del programa de bandas contratadas y la idoneidad y justicia de su presencia en tal horario o cual escenario. El caso de los tunecinos Myrath es sintomático de que las promotoras no siempre aciertan, ya que la ubicación del grupo en la carpa cerrada del Rock Tent no resultó la más adecuada. La convocatoria se les quedó pequeña para su grado de entrega y calidad, pese a que el respetable estuvo con ellos del primer al último minuto. Su cuidado espectáculo y lo atractivo de su diferenciación dentro del Metal Sinfónico con una variante de raíces árabes habría lucido mucho más al aire libre o en una franja nocturna.

El Rock Fest tomó un inesperado cariz político con la cariñosa recepción a los ucranianos Jinjer. Las palabras que dirigió al público su vocalista Tatiana Shmaylyuk fueron de agradecimiento al apoyo recibido por su país tras la invasión rusa. Se vieron muchas banderas del país martirizado por la locura expansionista de Putin y la cantante terminó su breve alocución con un gráfico middle finger dirigido al sátrapa de Moscú. La descarga posterior del vanguardista Metalcore de Jinjer se escuchó más duro y agresivo que nunca, obviamente condicionado por la rabia acumulada durante estos últimos meses. Los guturales también pueden ser un arma de autodefensa.

Carne o pescado, Accept o UDO. Hoy por hoy, cualquier «festi» del ramo va a ofrecer una de estas dos opciones musicales salidas de la misma cocina. A medida que la banda germana ha reducido su formación original al exclusivo concurso del guitarrista Wolf Hoffmann, Accept ha potenciado la excelsa figura de Mark Tornillo como salvaguarda del legado musical de los creadores de temas como el que acompaña estas líneas: ‘I’m a rebel’. Cómo se nota cuando un grupo tiene un repertorio tan potente que éste se impone a los personalismos de quién sustituye a quién. Venían a presentar parte de su último disco, ‘Too Mean to Die’, pero será ya a comienzos de 2013 cuando giren de forma independiente para dar a conocer las canciones de este álbum fechado en enero del pasado año.

Viendo las imágenes de Dropkick Murphys, bien se podría decir que la banda triunfó por todo lo alto… ¡¡en el Viñarock!! Es impresionante comprobar que no existe audiencia que se resista al contagio festivo de esta veterana cuadrilla de Boston. La música irlandesa en mezcolanza con la energía del Punk pone a bailar a cualquiera que pase por allí y se detenga a escucharlos cinco minutos. Nos encanta el título de su disco de este mismo año: ‘This Machine Still Kills Fascists’, que tanto recuerda al lema que llevaba impreso Woody Guthrie en su guitarra.

Finalizamos este repaso a lo ocurrido en la jornada del jueves en el término municipal de Santa Coloma de Gramanet con una muestra de lo ofrecido por Nightwish. El magnetismo de la cantante Floor Jansen y el control artístico absoluto ejercido con mano maestra por el guitarrista Tuomas Holopainen han hecho de esta marca artística finlandesa un producto aceptado por un gran abanico de «metaleros» e incluso «no metaleros». Ella y ellos fueron quienes cerraron el Stage Rock entre las diez y cuarto y las doce menos cuarto de la noche, una película de una hora y media con la que prepararse para un nuevo pase de esa superproducción titulada ‘Avantasia’.