Vamos con el reparto de premios entre las formaciones más veteranas que alegraron la vida del público asistente a la jornada del viernes del festival. La medalla de oro se la lleva ese milagro musical que es todavía Alice Cooper. Será que el cantante juega mucho al golf, lleva una vida tranquila y sólo se desata sobre los escenarios, pero el norteamericano y su fiable equipo de instrumentistas concentran sus energías con una eficacia digna de un musical o una residencia artística en Las Vegas. Uno de los momentos más sorprendentes de su actuación fue la inserción en pleno clásico ‘School’s out’ de una versión del tema de Pink Floyd que también cuestiona el mundo de la educación reglada: ‘Another brick in the wall’.

La plata de este imaginario podio hay que reservársela a Ross the Boss, quien tuvo la difícil tarea de enmendar la plana a sus desnortados ex-compañeros, que han pasado de ser los ‘Kings of Metal’ a ser los ‘Kings’ de las cancelaciones. A Manowar muerto, antiguo miembro de la banda puesto (que no reniega de su pasado y encima lo dignifica e incluso mejora). La interpretación de los mayores clásicos de los neoyorkinos recibieron el beneplácito generalizado de la audiencia, en gran parte por la entrega y sinceridad de su vocalista Marc Lopes, un tipo al que perfectamente podemos imaginar en una primera fila doblando las voces originales de Eric Adams e incluso superando sin problemas sus registros.

La videopantalla que iluminaba la parte trasera de la tarima del Stage Fest lo decía bien claro: ‘Last orders’ («Últimos pedidos»). 50th anniversary. 1969-2019′. Nadie quiere que estos UFO en estado de gracia se retiren, pero llama la atención que antes de la pandemia ya les dijésemos adiós durante el festival Rock the Coast celebrado en la localidad malagueña de Fuengirola en 2019. La voz de Phil Mogg y la guitarra del virtuoso Vinnie Moore hacen de sus directos un auténtico placer para los sentidos de los más exquisitos, ahora que los músicos de la marca parecen más relajados y sin la presión de los años de bajón o conflicto.

Poco podemos comentar de Blind Guardian que no hayan aportado recientemente nuestros compañeros del programa radiofónico «Corsarios del Metal» en uno de sus trabajados especiales sobre discos y bandas concretas. Los germanos tuvieron el complicado trabajo de salir a tocar tras la fastuosa actuación de maestro del Shock-Rock. No hay perfil bajo en esta banda ya clásica, que supo cerrar el escenario Stage Rock con dignidad… y poco glamour, todo sea dicho, si les comparamos con Nita Strauss y sus compañeros.

Y ya que citamos a colegas de los medios especializados, es obligado hacer lo propio con la periodista, música y actual manager Eva Benito, ya que ella fue la presidenta en España del club de fans de King Diamond durante bastantes años. Sabemos que estuvo presente en Barcelona, así que también la baterista disfrutó de este alter-ego que siempre es Mercyful Fate. Viendo la impactante escenografía que los daneses despliegan sobre el escenario, se diría que unos suecos llamados Ghost pasaron un día por delante del «rey diamante» y tomaron nota de algunas ideas que han sabido adaptar perfectamente a los nuevos tiempos. Es lo que tiene servir de inspiración primigenia, la que abre el camino a quienes luego emulan o reformulan los patrones artísticos.