Tras recoger lo sucedido en el Rock Fest barcelonés, nuestras cámaras estuvieron en las fiestas de San Fernando de Henares, en la Comunidad de Madrid, donde el jueves 14 de julio se presentó en directo por primera vez una superbanda llamada Magik. Sus músicos son todos de altura: el guitarrista Manolo Arias y el vocalista Giles Keith -ambos fundadores del proyecto durante la pandemia-, el bajista Tibu y el batería Peter Chinchón.

Se trata de un sentido homenaje al Rock clásico y otros estilos de la música popular del siglo XXI, como demostraron sus adaptaciones de Bob Seeger, Creedence Clearwater Revival, Chicago, The Doobie Brothers, Free o Los Bravos, entre otros referentes. Todos ellos están contenidos en el disco ‘Covers in Isolation’, que forma parte del catálogo de Martin Music.

Ñu está siendo otra de las bandas protagonistas del estío madrileño, habida cuenta de sus multitudinarias actuaciones en las fiestas de Vallekas y, apenas una semana después, el distrito de Villaverde. Como afirmó nuestro compañero Javier del Valle en su programa «Otra Semana de Rock», ahora entendemos la razón de que se suspendiera el concierto anunciado en junio para La Riviera…

Nos alegran las contrataciones oficiales firmadas por José Carlos Molina y sus actuales compañeros (y compañera violinista), que están ofreciendo unos recitales que vuelven a poner a la formación madrileña en la primera línea de la escena musical rockera. Escuchar el pasado de «Algunos músicos fueron nosotros» o escuchar el presente de su excelso «Calor nublado» fue un privilegio para los supervivientes de la Batalla Naval, que se había celebrado esa misma tarde del domingo 17 de julio en los cercanos aledaños del estadio del Rayo Vallecano.

George Throrogood & The Destroyers es uno de esos nombres que la programación de la emisora Rock FM ha logrado popularizar entre el público rockero mediante la repetición constante de algunos de sus éxitos. Su fecha del miércoles 12 de junio fue compartida con Vintage Trouble, el grupo bendecido por su condición de teloneros del último concierto de AC/DC en Madrid.

Él éxito de la convocatoria en pleno miércoles en el marco del ciclo «Noches del Botánico» demuestra que los directos que tienen lugar en el Real Jardín Botánico de la Universidad Complutense de Madrid deberían contar con más artistas rockeros, un tipo de propuesta poco apreciada por la organización del evento, siempre renuente a satisfacer a este tipo de audiencia.

Otra demostración de la excelente respuesta del rockerío ante artistas de calidad contrastada la encontramos en la presencia del guitarrista Steve Vai sobre estas mismas tablas de la Ciudad Universitaria. La interpretación en italiano que realizó su jefe de gira del tema ‘For the love of God’ fue la gran sorpresa en aquel lunes 18 de julio del que tanto disfrutó el colectivo de aficionados y aficionadas a las seis cuerdas… ¡y el mástil con pequeñas luces azules!

Un delgadísimo Vai cautivó con su simpatía y entrega, mientras las proyecciones entretenían a un público que esta vez disfrutó del espectáculo sentado, como en los peores y nada añorados tiempos de la pandemia. Fue un concierto de culto absoluto al instrumento, con la participación ocasional y espontánea de alguna espectadora y el acompañamiento de la potente banda que arropa al maestro con eficacia y discreción.

Con todo, una de las actuaciones claramente destacadas de este agitado verano de conciertos ha sido la celebrada por Bryan Adams en la localidad toledana de Illescas el viernes 22 de julio. Tras la polémica felizmente resuelta del cambio de escenario para evitar que el vegetariano cantante tocase en una plaza de toros, el canadiense ha demostrado en su gira española que ganas de interpretar en directo no le faltan.

Fue el primero en hacerlo en Barcelona «en un concierto como los de toda la vida» -según rezaba una frase similar de su cartelería- y ha continuado abriéndose paso en los medios generalistas con apariciones sorpresa como la del bar de Vigo. Entre medias, grandes conciertos con una banda de músicos entregados al Classic Rock puramente epidérmico, del que te reconcilia con la vida.