La jornada del viernes 29 de abril en el pasado Viñarock siguió celebrando el 25 cumpleaños del festival, que para esta ocasión adoptó el muy pertinente lema de “Libres”. De todos los escenarios con programación de Rock, el que más destacó ese día fue el denominado Villarrobledo, donde actuaron de forma consecutiva las cuatro bandas de las que incluimos vídeos en esta pequeña crónica audiovisual.

Al tiempo que algunos y algunas se echaban la siesta en la zona de acampada, los madrileños de Vallekas No Konforme abrían la fiesta con su sección de vientos y ese Ska-Rock de denuncia que tan populares les ha hecho entre las nuevas generaciones post-15M. Mientras Ska-P giran por todo el mundo e inexplicablemente descuidan la escena local, formaciones como ésta hacen de perfecto sustituto e incluso revulsivo y reemplazo para el gran referente del estilo.

El tiempo de los clásicos se abrió de la mano de Obús, un caso único de adaptación a cada tiempo y momento, con un Fortu que ha sobrevivido perfectamente a su condición de personaje televisivo. Aún lucía el sol cuando el cuarteto saltó a las tablas para una hora y cuarto de descarga musical. Hay quien prefiere a los madrileños en este formato corto, ya que la intensidad es mayor y el impacto no se pierde. La consabida interacción del vocalista con el público se hace con frecuencia muy pesada, pero esta vez fueron al grano y la audiencia lo agradeció.

Otros “fijos en la quiniela” del Viñarock son los sevillanos Reincidentes, que vuelven a centrarse en la parte exclusivamente musical tras la implicación más que directa de su cantante y bajista Fernando Madina en la plataforma Rock contra el Fascismo. Gozaron de un buen horario (21:55-23:25), en competencia directa con los madrileños Los Chikos del Maíz y los vallisoletanos La M.O.D.A. ¿Por qué banda te habrías decantado tú?

César Strawberry sale poco a poco de las crónicas judiciales de los periódicos para volver a las culturales y musicales. Su grupo Def Con Dos atronó con fuerza ya en la madrugada del viernes al sábado, cerrando así este escenario dedicado íntegramente a los sonidos más duros y reivindicativos. Se trata de uno de los grupos clásicos de la cita manchega, que tantas veces han frecuentado a lo largo de estas dos décadas y media.