Si descubrir la pólvora en el mundo del Rock parece una utopía, la buena ejecución y producción o la personalización de las inevitables influencias ayudan a que un disco te enganche, como ha ocurrido con esta banda que descubrí colaborando en el espacio de Radio Vallekas “Onda Dura Revolutions”, donde conocí a unos músicos que con este disco descubrieron una ambición y ganas de dejar huella en el complicado panorama de bandas incipientes.

Huyen de los tópicos que han convertido en manido el mundo del rock urbano, aunque son evidentes algunas influencias y esas cuidadas letras donde la desesperanza, la melancolía y el ansia de amor se funden en unos versos trabajados y fáciles de comprender, sin barroquismos superfluos y con un perfecto engranaje en el universo musical. Si añadimos la apertura estilística que incluye las aportaciones de elementos extraídos del Rock Alternativo y Metal más contemporáneo y una cuidada producción de Javi Nadye, nos encontramos, probablemente, ante el disco revelación de la temporada.

Para redondear el proyecto, Jesús, Sergio, Alberto y Maxi, han dejado una colección de buenas canciones como “Desperfectos”, un tema que comienza a medio tiempo para ir entrando en la atmósfera del CD, o la conmovedora y sincera “Lo que fuimos”, segunda parte de una pieza incluida en el disco de debut, en la que Jesús se adentra en los desoladores sentimientos tras el amor perdido. “El diván” es otro de los temas estrellas, cantado a dúo con el productor del disco, vocalista de otra de las interesantes bandas de la Comunidad de Madrid, Nadye. También se puede destacar “Agarrado a sus caderas”, canción en la que vuelven a brillar los medios tiempos, apoyados en la voz desgarradora de Jesús y unos sencillos arreglos de guitarra.

Los madrileños ya tuvieron la ocasión de oficiar de banda local en un festival en Arganda del Rey, donde compartieron cartel con Los Zigarros, Rosendo y Loquillo, y pasaron una segunda prueba del algodón en la presentación oficial de “Redención”, el 30 de septiembre en la madrileña sala Barracudas. Fue una ocasión única si te encontrastre entre los selectos aficionados que buscan sangre renovada en los recintos de música en directo.

Javier del Valle