Mientras en el intermedio del partido entre Seattle Seahawks y New England Patriots, Bad Bunny arrasó en números de audiencia global (135 millones de espectadores), cinco millones de personas siguieron ayer, 8 de febrero, el espectáculo alternativo organizado por la plataforma conservadora Turning Point USA para contrarrestar audiencia al espectáculo del descanso de la final de la NFL, el Supertazón, cuyo protagonista era el cantante (?) de reguetón puertorriqueño.
Anunciado como un «evento único que celebra la cultura estadunidense, la libertad y la fe», el concierto promocionado por MAGA (Make America Great Again) y miembros de la administración de Donald Trump, como el vicepresidente J. D. Vance y la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, fue transmitido a través de YouTube.
El espectáculo alternativo arrancó unos minutos antes que el de la Super Bowl con un riff de guitarra eléctrica del himno nacional de Estados Unidos y a continuación actuaron Brantley Gilbert, Gaby Barret, Lee Brice y Kid Rock, quien interpretó dos canciones. La ubicación de este show no fue revelada y se realizó en un lugar completamente cerrado. Duró 35 minutos, casi el doble que el show del partido de fútbol americano celebrado en el Levi’s Stadium, a las afueras de San Francisco -California-.
El “All American Half Time Show”, que hace una semana el propio Kid Rock definió como “un espectáculo para la gente que ama a América” (en referencia a Estados Unidos, no al continente completo), para celebrar “la fe, la familia y la libertad”.
- El rapero Ludacris se salió de un cartel más amplio previamente anunciado y, a su abandono del barco, le siguieron Morgan Wade, Carter Faith y Shinedown.
Desde noviembre, la parte más conservadora de la política estadounidense protestó con peticiones para retirar al puertorriqueño en change.org con base a que el 78 % de la población en Estados Unidos habla inglés y no español, proponiendo entonces a figuras de música country como Dolly Parton, Carrie Underwood o Tim Mcgraw, percibidos como artistas que representan “la esencia de la cultura estadunidense”. Donald Trump criticó la elección de Bud Bunnny, la cual consideró “divisiva” en EE. UU., y rápidamente apoyó el evento que encabezaba su colega y seguidor Kid Rock.
Información recopilada y redactada por Jon Marin
