El pasado martes 12 de abril se estrenó en Madrid el documental ‘Back in Time!’, que toma el título de una canción de Los Íberos para recrear lo ocurrido en Torremolinos durante el final de los años 60, cuando la ciudad malagueña se convirtió en uno de los epicentros de la música joven en España. La proyección inauguró un pequeño ciclo de “Documental musical” organizado por la sala Berlanga que concluye el próximo sábado 16.
Los directores de la cinta son Manuel Bellido y Sigfrid Monleón, quienes se acompañaron del productor del audiovisual para presentar al público presente este homenaje a los músicos que protagonizaron aquel fenómeno. Se sumó al grupo el impulsor del proyecto, Javier Ojeda, bien conocido por ser el cantante de Danza Invisible. Tras la proyección el vocalista interpretó el clásico ‘Summertime blues’ como colofón al mini-concierto de Adolfo Rodríguez (los ya citados Íberos, Canovas. Rodrigo, Adolfo y Guzmán) y Luis Martín (ex-Ronaldos), que también incluyó en el repertorio los temas “Corto y ancho” y “Señor azul”, el himno de CRAG.
El tratamiento empleado en el guión es de la semblanza actual de algunos de las personas y testigos directos que aún pueden relatar los orígenes y desarrollo del fenómeno. El acercamiento a los protagonistas seleccionados es cercano y cariñoso, poniendo en valor la osadía y valentía de quienes se lanzaron a la aventura de tocar en la Costa del Sol en las parrillas de los primeros hoteles. Hay un cierto tono crepuscular que es el elegido por los realizadores, lo que de algún modo genera sentimientos encontrados en los espectadores, conmovidos ante el paso del tiempo y el escaso reconocimiento de aquellos héroes pioneros.
Entre las figuras prominentes que colaboran en el relato destacan los hermanos Diego y Ángel Ruiz (Storm), el batería Félix Arribas (Los Silver’s, Los Pekenikes), Teddy Bautista (Los Ídolos, Los Canarios), el guitarrista Agustín Rodríguez (Los Ángeles) y el promotor y agitador Javier García-Pelayo, entre otras personas que con su aportación más o menos pública ayudaron a consolidar esta maravillosa excepcionalidad de nuestra cultura popular.
Leo Cebrián Sanz
