Fernando Ribeiro -cantante de Moonspell– y Alex Skolnick -guitarrista de Testament– fueron los invitados de un programa de internet en el que se habla de literatura con los rockeros. Cuando se les preguntó cuáles habían sido los libros más metaleros (heavies sería una traducción más adecuada) que habían leído, sus respuestas fueron:

Fernando: «Por ejemplo, Naked lunch…» (El almuerzo desnudo de William S. Burroughs).

Alex: «Es curioso, es el primero en el que he pensado».

Fernando: «Ahí aparece la expresión ‘heavy metal’. Y hay gente que atribuye la unión de esas dos palabras a William Burroughs. No es mi terreno, pero creo que también tenía que ver con la afinación o el grosor de las cuerdas de Led Zeppelin. Creo que la expresión heavy metal ya estaba flotando por ahí.»

Alex: «Naked lunch es un poco una ida de olla. Está bastante fuera de órbita, pero es tan extrema… Si pudieras canalizar la intensidad del metal extremo dentro de un libro, sin duda ese sería ‘Naked lunch’.»

Fernando: «También Tolkien, desde luego, pega con el metal sinfónico o el power metal. También me gusta mucho todo lo de autores alemanes como Thomas Mann y Günter Grass: la épica del metal está contenida en esos libros. Creo que ‘Fausto’, de Goethe, es un libro muy muy heavy metal porque tiene todos los ingredientes. Es épico, tiene amor y la necesidad de sentirse amado, tiene un pacto con el diablo, tiene redención también. Así que mi elección, aparte de ‘Naked lunch’, sería ‘Fausto’ de Goethe.»

Alex: «Uno moderno: ‘White noise’ de Don DeLillo. (en español se tradujo como ‘Ruido de fondo‘) Ese acontecimiento cósmico innombrable… es raro, es casi como una pandemia, pero no exactamente una pandemia. Si no recuerdo mal, es un suceso tóxico.»

Fernando: «(Don DeLillo) tiene una novela muy corta titulada ‘Silence’. (‘The silence‘, exactamente). Acaba de publicarse, al menos aquí en Portugal, y trata sobre el colapso de la comunicación durante un apagón. Creo que transcurre en Chicago o en Nueva York. Trata de cómo reacciona la gente y cómo se pierde totalmente. Aquí tuvimos un apagón, en Portugal y España. Yo estaba de gira, por suerte, pero una de las cosas que decía la gente es que se reunió para jugar a las cartas o estar a la luz de las velas. Pero este libro no va sobre las virtudes del apagón, va de cómo la gente se vuelve completamente loca cuando se rompen las comunicaciones.»


  • Alex Skolnick expresó anteriormente su amor por la lectura en una publicación en su web oficial: «Siento que cada buen libro es como una vitamina, un entrenamiento, una comida saludable o cualquier otra cosa que metes en tu cuerpo para hacerlo más fuerte. Como ocurre con todos los buenos hábitos, se requiere esfuerzo y paciencia, y no notarás los resultados de inmediato. Pero con el tiempo hay una mejora evidente. En el caso de los libros, la mejora no se produce en tu cuerpo físico, sino en tu proceso de pensamiento y en tu bienestar mental. Como adulto, libre para elegir mis propias lecturas, he descubierto que no hay nada como crear un vínculo con un buen libro, uno que no sólo cuente una historia, sino que desafíe las formas convencionales de pensar e intente elevarse por encima del mar de mediocridad en el que, como sociedad, todos estamos ahogándonos. Para mí, son esos libros los que inspiran, desafían y elevan.»
  • De joven, Fernando Ribeiro estudió filosofía durante un tiempo en la Universidad de Lisboa con el objetivo —finalmente no cumplido— de convertirse en profesor en enseñanza secundaria. Ha publicado tres libros de poesía: Como escavar um abismo (2001), As feridas essenciais (2004) y Diálogo de vultos (2007). También es autor de un libro en prosa, Senhora Vingança (2011). Como amante de Lovecraft, participó en el proyecto A sombra sobre Lisboa, una obra literaria colectiva de relatos de terror que invoca los mundos de Lovecraft adaptados a la ciudad de Lisboa. También escribió las introducciones de The best stories of Howard Phillips Lovecraft, publicado en 2005, y tradujo al portugués la biografía en cómic de este autor.