Haber formado o ser todavía parte integrante del grupo granadino Canker es haberlo hecho de lo mejor del Metal andaluz y por ende nacional. Tres de los músicos bendecidos por esa condición son el bajista J.M. Lorenzo “El Indio”, el batería Miguel A. Robles y el polifacético Eduardo Cervera, quien en el disco que nos ocupa se ha encargado de la voz y coros, las guitarras rítmica y solista y el manejo de los sintetizadores. Todos ellos forman parte de Physycal, un proyecto paralelo a la banda madre que ya camina por su segundo disco.
Y mientras la alineación clásica de Canker sigue rememorando su brillante pasado con actuaciones como la celebrada hace apenas unos días junto a El Kaso Urkijo y los germanos Blood, Physycal sacia la sed experimental de los granadinos con una música que poco tiene que ver con la marca que les hizo conocidos. En la formación también está Mario Gutiérrez, al que conocemos bien por su trayectoria junto a Azrael y su actual militancia en Fausto Taranto, formación de culto donde las haya.
Un amigo de total confianza crítica nos resume a la perfección el contenido del álbum: “Hay clase y calidad. Influencias de Anthrax, Queensryche, Metal Progresivo… con melodías pegadizas. Incluyendo una versión de Police (‘Synchronicity II´). Cervera lo ha mezclado y producido, Mario se ha ocupado de la masterización y Miguel ha compartido el diseño de la carpeta e interiores con Rocío Márquez, por lo que podemos hablar de un trabajo conjunto muy bien coordinado. En cuanto a las letras de las canciones originales, Rafa se ha encargado en exclusiva de todas salvo una, la del tema que da título al disco, coescrita junto a Antonio Plasencia.
Physycal debutó en 2009 con las nueve pistas de ‘Sold Souls’, aunque hay que remontarse hasta quince años antes para encontrar sus primeros pasos. En 2011 actuaron en el barrio de Zaidín, un año después sobre el escenario de Amsur y también en Granada pasaron por la sala El Tren.
Leo Cebrián Sanz
