Achokarlos es el divertido nombre del proyecto más personal del músico Carlos Ferreira, un guitarrista radicado en Murcia que desarrolla su propia carrera en solitario con la producción y autoría única de las letras y músicas de sus canciones. El estilo que practica es un Groove Metal Extremo con elementos de fusión y Rock Progresivo, a los que añade algo de Electrónica. Sus colaboradores han sido entre otros Derek Sherinian (ex-Dream Theater), Bart Henephoff (Textures), Josh Steffen o Tymon Krudeinier (ex-Cynic).

El instrumentista comenzó su aventura artística en 2004, siendo cuatro años después cuando editó el disco ‘Parametric Milk’, todo un tratado de la técnica del shredding aplicada las seis cuerdas. En 2009 optó por un giro hacia el Death Metal Progresivo con el álbum ‘Forget All You Know’ y un año después sofisticó su propuesta con ‘Mind Landscapes’, una clase maestra sobre cómo utilizar la guitarra de ocho cuerdas para hacer Djent y Metal Progresivo.

La cuarta entrega llegó en 2012 con ‘Kill the Light’, cuyas pistas experimentales y un sonido más extremo dieron paso dos años después al EP de cuatro canciones  ‘Sympthoms of Lethargy’, trabajo que compartió con el batería francés Fabricce Goddi y otros invitados. A esta larga lista de lanzamientos hay que sumar ‘Icebergs’ (2016), una combinación de piezas instrumentales y cantadas. A su ritmo habitual de un trabajo cada dos años, Achokarlos reincidió en el Progresivo con ‘The Great Lie’ (2018).

Los últimos pasos creativos de Ferreira datan de 2021 (‘Synthetic HERV Initiative’) -seis cortes de Black Metal Groovy junto al batería Luke Snyder- y los sencillos ‘The trve catcrush’ y ‘Mars audience wanted’ (2021), “Mondongo” (2022), ‘Storm is over’ (2024) y el actual ‘Surprise, surprise’, segundo single de su inminente obra larga ‘Happy Headshot’.

Así es como detalla la naturaleza de este último desafío: “está inspirado en la banda sonora de videojuegos violentos de la vieja escuela, pero con un toque moderno dictado por guitarras de ocho cuerdas que no dejarán a nadie indiferente. Es un sonido Metal con mucho Groove, toques electrónicos y avant-garde, que transportan al oyente a un universo imaginario que los mantendrá en punta de pie y suplicando por más, teniendo como influencias principales a Meshuggah, Fear Factory y Mick Gordon, entre otros”.

Leo Cebrián Sanz