A mediados de la pasada década, Carmen Molina era una joven fotógrafa que comenzaba a publicar sus trabajos en la revista ‘Heavy Rock’. Yo andaba por allí para otros menesteres, pero pronto tuve la oportunidad de colaborar con ella para cubrir algunas entrevistas. Recuerdo sobre todo una, la realizada a Saratoga en el estudio de grabación donde acababan de finalizar su disco “Tierra de Lobos”. La tensión entre los componentes del grupo se mascaba en el ambiente y de hecho no tardarían en separar sus caminos, pero la simpatía y el buen hacer de Carmen logró que durante cinco minutos volviera a reinar la cordialidad entre ellos. Fue al final del reportaje, cuando mi colega de aventura periodística pidió que los músicos grabaran un mensaje-sorpresa para un amigo que iba a casarse en breve. El siempre solícito Niko se ocupó del trance junto al resto de sus compañeros, llevándose a la postre Carmen el único momento de verdadero relax de aquella agitada mañana.

Valga esta anécdota para caracterizar a una de las mejores profesionales de la fotografía de Rock en nuestro país. Carmen tiene una voluntad de hierro que la hace crecer como artista y emprendedora… y era cuestión de tiempo que se lanzara a promover libros musicales que mezclasen la imagen y el texto. Ya lo hizo en 2016 con la biografía de Medina Azahara, titulada “De Córdoba al mundo”, en lo que supuso una evolución natural respecto a sus dos volúmenes fotográficos previos dedicados a Mägo de Oz.

Este “Confesiones de un roquero andaluz” es un lujoso volumen de algo más de 250 páginas -todas en color-, encuadernado en tapa dura y que hasta incluye una solapa con un afiche promocional y/o una fotografía tipo postal de Manuel Martínez. El libro consta de 23 capítulos, con prólogo de los dos autores y textos finales de sus compañeros de banda: el guitarrista Paco Ventura, el bajista Juanjo Cobacho, el batería Nacho Santiago y el teclista Manuel Ibáñez.

No existe una división concreta de los contenidos, pero los tres iniciales giran en torno a un mismo concepto: la memoria histórica vinculada a la Guerra Civil. La muerte del poeta Federico García Lorca, la represión tras el intento de golpe de estado de los fascistas y el drama del grupo de jóvenes conocidas como las 13 Rosas -título del último disco de Medina- forman parte de manera directa e indirecta de las vivencias del músico y sus ancestros familiares. Documentos oficiales e imágenes de su archivo personal ilustran la narración de los hechos.

Tras esta introducción, la biografía de Manuel Martínez camina paralela a la de su banda de siempre, esta vez con la naturaleza propia del relato en primer persona. Cada disco de Medina es un jirón más de su crecimiento como artista, como revelan los recuerdos del protagonista y corroboran las letras de sus canciones. Muchas de ellas se seleccionan y destacan en este repaso por la discografía de la formación cordobesa, junto a fotografías inéditas de la trayectoria personal de su líder y testimonios y reconocimientos oficiales de sus éxitos en las listas de ventas. El trabajo gráfico original de Carmen Molina también tiene un peso relevante en este completísimo retrato del cantante de Medina Azahara, al que se “dibuja” mediante las declaraciones más significativas e incluso las listas manuscritas de sus cancioneros de directo.

Para quienes estén interesados en adquirirlo, es importante reseñar que se trata de una autoedición coordinada por la propia Carmen Molina, que se ha encargado de distribuirlo a una serie de librerías que vienen reseñadas en su web oficial: https://carmenmolinafotografa.com/.

Leo Cebrián Sanz