Alice Cooper ha sacudido esta semana el mundo editorial con su nuevo libro de memorias, «Devil on my shoulder», que ha alcanzado el número uno de la prestigiosa lista de libros de no ficción más vendidos del Sunday Times británico. La obra debutó en el séptimo puesto la semana pasada en el Reino Unido, donde lo ha publicado Ebury/ Penguin.

En Estados Unidos y Canadá el libro también ha entrado en las listas de los más vendidos de ambos países: ha debutado en el cuarto puesto de la lista de no ficción de The New York Times, en el noveno de la lista de The Globe And Mail de Toronto y en el tercero de Publishers Weekly.

La publicación especializada en el sector editorial Kirkus Reviews ha publicado: «El padrino del shock rock permite a los lectores echar un vistazo detrás de la cortina negra. El choque entre los dos personajes: Vince, un tipo corriente, consciente de sí mismo; y su siniestro y egocéntrico alter ego, Alice, que interviene de vez en cuando con una tipografía diferente, es lo que aporta tensión y fuerza a estas memorias. Los lectores pueden esperar la habitual historia de rehabilitación de una estrella del rock, pero Cooper opta por examinar cuidadosamente sus letras y su puesta en escena en lugar de ajustar cuentas, como suele ocurrir en las memorias de los famosos. Mr. Niceguy se da una vuelta de honor, ganada a pulso, en este relato magníficamente contado».

Publishers Weekly ha señalado: «El veterano rockero Cooper ofrece a sus seguidores un relato extraordinariamente detallado de sus seis décadas de carrera. A sus 78 años, Cooper cuenta los hechos tal y como los recuerda, con comentarios sarcásticos de su alter ego incluidos».

Sobre su biografía, nos cuenta: “Amante de los tebeos, las películas de terror, el béisbol y la música, Alice Cooper encontró inspiración escuchando a The Beatles, Chuck Berry y otros referentes del siglo XX. Poco a poco, él y sus amigos aprendieron a tocar instrumentos y combinaron sus intereses marginales con la música para crear la estética extravagante e inspirada en el terror de la banda Alice Cooper (llamada inicialmente The Earwigs) cuando el cantante tenía 16 años. Al profundizar en los discos y las giras del grupo, Cooper zanja de una vez por todas el famoso incidente de la gallina: no, nunca le arrancó la cabeza de un mordisco. Además, se muestra sorprendentemente humilde, divertido y cercano».

  • Mucho antes del caso de Ozzy Osbourne con el murciélago decapitado, en 1969, durante un festival de Toronto (Canadá), Alice estaba actuando y una gallina apareció en el escenario. De esa anécdota nació una de las historias más disparatadas del rock: que el cantante le había arrancado la cabeza de un mordisco. En realidad, Cooper la lanzó a la zona del público donde, según el relato de nuestro protagonista, la multitud la despedazó.

La prensa, sin embargo, sacó titulares que afirmaban que Alice Cooper había arrancado la cabeza de la gallina de un mordisco y se había bebido su sangre. El artista ha negado ahora aquella versión. Pero, en su momento, Frank Zappa -que trabajaba con la banda y ayudó a su despegue- le preguntó si la había matado sobre las tablas; Cooper lo negó, pese a lo cual Zappa le aconsejó que no desmintiera el bulo públicamente: lo habían conseguido, ¡todo el mundo estaba hablando de ellos!