Leonor Marchesi lo ha vuelto a hacer. Fiel a su política de crear música vanguardista e imprevisible, la histórica cantante de grupos como los argentinos Púrpura o los españoles Santa regresa a la actualidad discográfica con un nuevo proyecto denominado IDO. Su primer y homónimo álbum está compuesto por ocho temas, uno de ellos instrumental (“Payn”).
El álbum es el compendio de una serie de sencillos que se han publicado desde 2025, cuando vieron la luz “Predestinados”, “El duelo”, “Vidas pasadas” y “En tus sueños”. El resto de las pistas que completan el trabajo son ‘Nova’, “A los que ya no están” y “Origen”. El trabajo ha sido producido y masterizado por David Muñoz y está disponible en el formato físico del CD.
La música de IDO se puede adscribir de forma muy genérica al Rock Alternativo, ya que ofrece un buen número de prismas y matices complementarios que lo hacen ir mucho más allá. Ellos mismos se autodefinen como “una inmersión total en un universo sonoro y visual que conecta humanidad y tecnología. Nuestro estilo combina la potencia cruda de guitarras contundentes con atmósferas electrónicas y texturas profundas, creando paisajes sonoros oscuros y envolventes”.
A la hora de la categorización de estilos o etiquetas, el cuarteto reconocer fusionar “la fuerza y agresividad del Metal con la experimentación de otros géneros: Rock Alternativo, Grunge, música Industrial e incluso Electrónica. Cada nota, cada detalle están diseñados para resonar contigo y despertar emociones intensas”.
Leonor canta más sugerente y evocadora que nunca y se maneja con enorme soltura en este puente entre el presente del Rock ampuloso y gigante tipo Muse (banda de la que han versionado su ‘Stockholm Syndrome’), sonoridades propias de Jean Miche Jarre y algunos elementos del Metal contemporáneo más depurado. Flota en el ambiente una ambición artística incuestionable, que sin duda ha llegado a buen puerto.
Los elementos citados son apenas tres esbozos de todo lo que despierta esta curiosa mezcla de melodía y agresividad, introspección y extroversión. Sus medios tiempos resultan cautivadores y los disparos de energía concentran bien su impulso. Le acompañan en el desafío sus fieles David Muñoz (guitarra), José Luis López Morena (bajo) y Gustavo Segura (batería).
Leo Cebrián Sanz