Nos atrevemos con todo y que yo recuerde jamás hemos reseñado a una artista de estas características. La Monja Hammond es una compositora y cantante española, que define su música como “Electro-gregoriano, música devocional. Almas que danzan en futuros viables”. En efecto, la propuesta de esta creadora inclasificable nos lleva por los caminos de la espiritualidad de un modo completamente único.

Los recursos de esta intérprete de la representación multimedia desarrollan “un estilo devocional bailable y lleno de secuencias de gran valor estético”. Su propuesta ha sido presentada con éxito en escenarios internacionales de prestigio, como Rietvelt Academie van Amsterdam, Tachelehuis (Berlín), Punk for the Homeless Fest (Boston, Estados Unidos), Bunkers Hills (Nottingham, Reino Unido), y Les Nautes (París).

Su “techno futurible para almas en adoración” se basa en una abundante y reciente producción discográfica, que comienza con su álbum de doce canciones “Música Celestial” (2015) y continúa con los singles “Los chalets del nazareno” (2019); “Jesucristo, en contra del machismo”, “Campanismo total” y “Lo mortal guarde silencio” (2022); “Te he buscado” y ‘Don’t let them chip you’ (2024); los sencillos “Mi Cristo” y “El telefonillo” (2025) y su trabajo de ese año con siete pistas (‘I’m Am Alpha’), además de los recientes e independientes temas de 2026 “La canción de la victoria” (versiones corta y larga), “De pie”, “El señor es mi pastor” y “La suerte sobre mí”.

Respecto a este último, que es el objetivo de su comunicación promocional y que ha sido grabado en los madrileños Rehobot Label y masterizado en los londinenses Air Studios, demos paso a las palabras de Monja Hammond: “Echadle una oreja porque os va a dejar impactados. Tiene que ver con una etapa bastante complicada de mi vida”.

Leo Cebrián Sanz