Festival KOBETASONIK

LUGAR: Monte Cobeta / Kobetamendi
CIUDAD: Bilbao
FECHA: 20 y 21 de junio de 2008

Esta revista, y web y programa de radio (suman tres medios para los flojos en matemáticas), agradece mucho que algunos promotores nos concedan un solo pase de redactor para asistir a los festivales. Servidor, a título personal, da las gracias por estar entre los elegidos que pueden ir a cubrir un evento de tal magnitud. Pero una sola persona no puede estar dos días de escenario en escenario tomando notas. Y el individuo en cuestión, aunque algunos no lo crean, tiene tantas responsabilidades y ocupaciones como cualquier otro currante aunque esté unido a la palabra “director”. Nos (me) fue imposible acudir a la primera jornada de esta gran fiesta rockera y, aunque sabemos hacer de reportero, nos pareció poco útil preguntar al público y luego poneros aquí un par de frases de cada actuación. ¡Mierda, me hubiese gustado ver de nuevo a Judas Priest!

Sin el apoyo de otro acreditado, nos vemos obligados a saltar al sábado 21: Muchísima gente, casi 30.000 maniacos del Metal (¿o de Kiss?), según la organización, y medio Madrid en Bilbao, o al menos me pareció ver a casi todos. A los pobres galeses Tigertailz les tocó abrir bajo el sol de junio; posteriormente saltaron al “escenario 2” (el pequeño), Latzen, Death Angel y Obituary. Los primeros en tocar en el “escenario 1” fueron los de la rabia… digo, los de la rubia: Arch Enemy. Y vuelta al pequeño para ver cómo los cafres de Brujería animan a matar güeros y para disfrutar de Tesla. Buen concierto pero es banda y tiene repertorio más adecuado para una sala que para un festival, lo que vimos en Macumba era y fue insuperable. MSG hizo feliz a más de uno, sobre a todo a los talluditos. Europe culminó uno de los mejores conciertos; como siempre, profesionales, divertidos, en su sitio, y Tempest haciendo alarde de que sabe cuidar su voz y lleva vida sana. Faltaba un día para cumplirse justo un mes de la muerte de la esposa de John Norum, Michele Meldrum (fue guitarrista de Phantom Blue), y el tío cumplió estoico con su cometido. Es extraño dado lo que Dio cuida todos los detalles, pero cuando saltó con su banda al escenario principal, aquello no sonaba como debía; su voz sí pero no el conjunto de instrumentos; algo pasaba y prueba de ello es lo raro que resulta que al tercer tema abandone el escenario y deje al batería haciendo un solo. Más o menos mejorada la cuestión, nos dejamos embaucar por su garganta y un repertorio de ensueño pleno de clásicos (incluidos retazos de Rainbow y Black Sabbath). La interpretación de ‘Sacred heart’ (es un detalle personal) fue mágica para mí.

Y por fin llegó la magia que todos esperaban con la banda más caliente del mundo, según se autoproclaman; Kiss no dejó cerrar los ojos a ninguno con un espectáculo que -ya era difícil- superó en vistosidad al que habíamos saboreado unas semanas atrás de Metallica. No fue lo mismo que verlos con la formación original como en el Palacio de deportes de Madrid, pero, ¡qué coño!, Stanley vuela por encima de las cabezas hasta la torre de sonido, Simmons sube hasta lo más alto de los focos en plataforma, los fuegos artificiales, los fogonazos, las luces y el confeti llevan a cabo orgías espectaculares… y el repertorio está plagado de éxitos además de no olvidar temas entrañables para los de su “armada”. Lo que no me cuadra es que un judío millonario de Nueva York que vive por encima del bien y del mal, y dudo que vaya a votar siquiera al alcalde de su ciudad, o sea Paul Stanley, pida perdón por no hablar vasco, se olvide del poco español que sabemos que chapurrea, aparezca al final del show ondeando una ikurriña enorme y en las pantallas se proyecten a la vez otras. En Madrid no le vi ondear la roja con siete estrellas y, que yo sepa, cuando va a Escocia o Baviera falta este detalle. (¿Cuánto cuesta el añadido al show?).

El honor o la desgracia de acabar tantas horas de festival con tan buenos nombres en el cartel corrió a cargo de los incansables Saxon.

Muy bien el servicio de bebidas -aunque el chaval de a pie siempre se quejará de que ocho euros es un robo por un mini de cerveza-, mal el de comida. Lo que no nos hemos zampado son las fotos, es que tampoco teníamos acreditación para esos menesteres. Los que vamos siempre ya lo sabemos pero es de agradecer que los grandes medios de comunicación hayan mencionado el ejemplar y cívico comportamiento de la “horda Heavy”.

Jon Marin

Tranquilo, no estabas en plena fiebre de déjà vu o paramnesia mientras leías estas crónicas; comprobaba que el “corta-y-pega” funciona.

Jon Marin


MIGUEL OÑATE + Las Madres

LUGAR: Gruta 77
CIUDAD: Madrid
FECHA: 15 de junio de 2008

Las Madres, mira por dónde, son cuatro tíos que despliegan una música bastante difícil de encasillar pero que, gracias al desparpajo de su cantante Juanra entre tema y tema, y letras simpáticas te hacen pasar un buen rato siempre con la sonrisa en la boca. Es genial titular un tema “12 de mayo” sencillamente porque fue ése el día que lo compusiste. No os lo perdáis cuando se anuncien de nuevo en cualquier sala.

Miguel Oñate llevaba una banda de lujo, incluido el bajista: su compañero, años ha, en Asfalto, Guny, y algo de decepción en el alma al comprobar el desolador ambiente de público a pesar de que el show se iba a grabar para un futuro DVD. Como luego me dijo en el camerino: “Y dicen que por qué no tocamos más; si es que tenemos que hacer como los camioneros: para perder pasta, mejor dejar el camión aparcado.” Muy acertado como todos sus comentarios entre canciones, da gusto que los músicos tengan la cabeza bien amueblada. La voz más elegante del Rock español (¿alguien lo duda?) derrochó eso mismo, fuerza y carisma desde que comenzó con ‘A medias’ y ‘La torre de papel’ hasta que fue acabando con otras como ‘La señorita depresión’ y la fantástica y pegadiza ‘El bar de Katie’. Hacía tiempo que no me sentía tan embaucado con un recital, viéndolo tranquilo, cañita en mano (me gasté una pasta, “La gruta” no se enrolla), vellos de punta… y más si sonaban ‘Tiempo gris’ y ‘Más que una intención’ con las que la mente volaba casi a la niñez y a aquel vinilo de fondo azul con no se qué cojones rojo colgando de no se qué cacharro. Lástima que nos quedásemos sin ‘La paz es verde’ y sin el mechero verde. Todo “muy personal”, tal cual su disco en solitario que cada día me parece más imprescindible.

Jon Marin


BEHOLDER + Antigua + Tragedy

LUGAR: El Lago
CIUDAD: Madrid
FECHA: 19 de junio de 2008

Como la gente se gasta más de cien euros en la entrada a un festival, no suelta seis para deleitarse con cositas pequeñas pero humanas y entrañables como este concierto. Si no es el caso, tampoco voy porque prefiero quedarme en casita sacando partido a la gran pantalla que me he comprado en Media Markt (“porque no soy tonto”) junto al reproductor de DVD con TDT o MCT (Me cago en ) o las siglas que sean, y así puedo hablar mañana en el curro de cómo Alemania ganó 3-2 a los portugueses.

Comenzó Antigua, banda liderada por el cantante Juan Olmos (quien también forma en Zyclope y ha pasado por Sin Vergüenza y Punto de Mira). Tablas y soltura a raudales, y voz impresionante bien arropada por los coros de Irene para temas que buscan –nada más y nada menos- la diversión del espectador con un Rock & Roll sencillo que se plasmará en su primer disco que saldrá en septiembre. Hubo versión de ‘Toca madera’ (de ya sabéis quién) dedicada a Rafa, batería de la formación que la compuso, allí presente. Y es que, por lo menos, entre los pocos asistentes había un alto porcentaje de músicos. (Besos y abrazos para Bego y Carlos de Sibila).

Antigua

Siguió Beholder, el grupo que ha hecho, probablemente, uno de los mejores discos de España en los últimos meses: ‘Espíritu de fuego’. De él y de ‘Sol’ (el anterior) desarrollaron canciones compactas y ejecutadas con maestría milimétrica; cerrabas los ojos y creías estar escuchando el CD. Descomunales los cuatro músicos, sería injusto nombrar a uno y no a otro. Fue un regalo que Beholder tocara en esta pequeña sala, tiene categoría para escenarios mucho más grandes. Gracias a los dos grupos por dedicar al que escribe uno de los temas de sus respectivos repertorios.

Beholder

Finalizó la noche con Tragedy tomando un cariz de puro Heavy Metal. Lo que son las cosas: Esta banda fue portada de Los+Mejores en diciembre de 2001 cuando editó su primer disco, ‘Reminder’. Desde entonces, prácticamente nada he sabido sobre ella hasta esta noche. El lema de la fachada de aquel ejemplar sirve hoy para definir su concierto: “Heavy Metal sin piedad” y se rememoraron aquellas fechas pues invitaron a Alberto (su cantante en esa época) para acompañarlos en una pieza, al igual que hizo Ani, frontman de Black Haze.

Tragedy

La velada acabó junto a Lili (Sangre Azul) aceptando su invitación para volver a gritar “¡champán, champán!” como hacíamos en su añorado pub, El Bronx, cuando esta revista daba sus primeros pasos.

Texto: Jon Marin
Fotos: Cris Jimeno