No esperes encontrar en Spotify la selección que te ofrece este disco editado por Black Pike Favorites, pero atentos al mes de mayo, que es cuando saldrá oficialmente al mercado. El nuevo álbum de Hamish Anderson es una nueva colección de canciones que construyen túneles -o puentes según los casos- entre el Blues y el Rock. Los indicadores que señalan por dónde dirigirse tienen los nombres de los tres “reyes” (Albert King, BB King y Freddie King) o de Keith Richards, Bob Dylan y Tom Petty.

Con este bagaje de influencias se marchó en 2014 un joven australiano a la tierra musical de promisión de los Estados Unidos de América. Con apenas 23 años encontró las raíces que buscaba y logró ser uno de los últimos teloneros de su adorado BB King, además de recibir los elogios de Gary Clark Jr., que le señaló como uno de los “niños prodigio” del género. Ya en USA pasó en 2017 por el prestigioso festival SXSW (South by Southwest), que se celebra cada año en Austin (Texas). Otros muchos encuentros de este tipo jalonaron su incipiente crecimiento como artista de directo. Varios de ellos fueron de Blues, cuyo público acoge la música de Hamish Anderson como propia.

A caballo entre Norteamérica y Europa, Hamish ha entrado de lleno en los medios especializados, lo que le está permitiendo subir varios peldaños en un escalafón tradicionalmente poco afín a los menores de treinta años.

Su primer disco data de 2013 y fue un EP homónimo de cinco canciones. Su hermano pequeño recibió el nombre de ‘Restless’, cuyas seis canciones -una de ellas en directo- se publicaron un año después. Las palabras mayores llegaron con las diez pistas de ‘Trouble’ (2016), pero su gran paso cualitativo va a ser ‘Out of My Head’, como quien dice a punto de caramelo.

Leo Cebrián Sanz