El 31 de mayo de 1986 los jóvenes aspirantes a cineastas John Heyn y Jeff Krulik se metieron, cámara en mano, en el aparcamiento del Capital Centre de Landover, Maryland (junto a Washington D. C.), y ahora podemos decir que, sin saberlo, también entraron en la historia de la cultura popular cuando grabaron a unos ‘acelerados’ y desenfadados fanáticos de Judas Priest antes de  un concierto.

Cuarenta años después, el cortometraje de dieciséis minutos resultante, “Heavy Metal parking lot”, ha sido citado numerosas veces entre los mejores documentales de rock de siempre. Hoy, 31 de mayo de 2026, exactamente cuatro décadas después, se proyectarán en el mismo estado -en la ciudad de Silver Spring- los 60 minutos de metraje total que se rodaron y luego fueron recortados para el montaje final.

  • Los autores, Heyn y Krulik, tienen planeado lanzar este año un documental de larga duración sobre toda la historia con un reencuentro con los protagonistas, conserven o no la melenilla habitual de aquellos locos años ochenta.

El plan de “Heavy Metal parking lot” era muy simple: llevar una cámara de vídeo de la época a un gran aparcamiento antes de un concierto y entrevistar a los seguidores de Judas Priest y Dokken, que era el grupo telonero. Pero, sin querer -dicen los entendidos-, se consiguió captar la cultura del heavy metal en aquella época; cómo era ser joven en EE. UU. en 1986 y se vivía el momento —bastante colocados en algunos casos— entre pantalones ajustados y cardados.

En 2008, se les preguntó a los músicos de Judas Priest si habían visto el documental y el cantante Rob Halford contestó: “Sí, lo he visto. Es un pequeño microcosmos de lo que ocurre en un evento de metal. Aunque tiene más de veinte años, sigue pasando igual hoy, todavía puedes ir a un concierto de metal y todo el mundo sigue haciendo en el aparcamiento lo mismo que hacía en entonces. Es increíble”.

Añadió el guitarrista Glenn Tipton: “Creo que es genial, son imágenes clásicas. No creo que represente totalmente a nuestros fans, tengo que decirlo, pero hay un par de tíos ahí que deberían haberse dedicado a la comedia. ¡Muy divertidos!”

Preguntado por su escena favorita, Halford respondió: “Cuando esa chica dice que quiere follarme hasta los huesos. Ella no tenía ni puta idea, ja, ja…”, bromeó haciendo referencia al hecho de que el cantante todavía no había salido públicamente del armario.

  • Según The New York Times, Krulik y Heyn apenas han ganado dinero con el documental, en parte porque nunca consiguieron una licencia musical por parte de Judas Priest ni autorizaciones firmadas de las personas entrevistadas.