Si eres amante del rock clásico y del buen hard rock que se practicó en los setenta y ochenta, la cosa está clara: nuestros primeros ídolos ya tienen más de sesenta, setenta o rondan los ochenta años. Así que hay que acostumbrarse a leer -día sí, día también- noticias relacionadas con sus problemas de salud.
El guitarrista neerlandés Adrian Vandenberg se ha visto obligado a suspender toda su gira estadounidense My Whitesnake years, cuyo comienzo estaba previsto para el 3 de agosto. El músico ha explicado que los médicos le han recomendado de forma tajante que no viaje ni actúe mientras se recupera de una infección bacteriana que ha requerido un ingreso hospitalario, en el que todavía se encuentra.
A pesar de ello, Adrian mantiene un tono jocoso en el comunicado y habla de las bacterias como de «estos malditos bichos» y dice que hay que echarlos de su cuerpo cuanto antes.
Vandenberg ha asegurado que, en casi sesenta años de carrera, nunca había tenido que suspender un concierto o una gira, ni siquiera después del grave accidente de tráfico que sufrió en Nueva York en 1987, cuando actuó esa misma noche en el Madison Square Garden con las heridas todavía recientes. En esta ocasión, sin embargo, admite que no tiene alternativa. Afortunadamente, ha afirmado que está en buenas manos y que la evolución es favorable, aunque necesitará tiempo para recuperarse completamente. Su oficina ya trabaja en reprogramar las fechas de la gira.

Michael Sweet, cantante y guitarrista de Stryper, ha vuelto a hablar sobre los problemas de salud que ha sufrido en los últimos años y ha asegurado que uno de sus mayores arrepentimientos es haberse vacunado contra la covid-19 durante la pandemia. El músico sostiene que lo hizo obligado porque muchas salas exigían la vacunación para poder actuar y continuar trabajando.
Sweet ha explicado que, tras recibir la primera dosis, sufrió un desprendimiento de retina y que unos años después fue diagnosticado de un cáncer papilar de tiroides (en 2025). Aunque reconoce expresamente que no existe ninguna forma de demostrar que ambas dolencias estén relacionadas con la vacuna, considera llamativo que no existan antecedentes familiares, en su caso, de estas enfermedades y asegura que, de volver al pasado, no se vacunaría ni lo hará en el futuro.
- Conviene señalar que las afirmaciones del músico no cuentan con respaldo científico, tal como se publicó en la última revisión que apareció en la revista médica The Lancet, que concluye que no hay evidencia fiable de que las vacunas de ARN mensajero tengan algo que ver con el desarrollo de cualquier cáncer.
Steven Sweet, batería de Warrant, ha confirmado que el cáncer de próstata que le fue diagnosticado en 2018 está completamente superado gracias a una prostatectomía radical, ya que el tumor permanecía localizado y no había hecho metástasis.
No obstante, reconoce que la intervención quirúrgica tuvo importantes secuelas físicas. Explica que la extirpación de la próstata afecta tanto al control urinario como a la función sexual, cambios que obligan a una larga adaptación y de los que, según él, no siempre se habla con suficiente claridad antes de la operación.
Lejos de terminar ahí, apenas dos semanas después de aquella necesaria operación, también pasó por el quirófano por un problema vertebral. Desde entonces ha seguido acumulando problemas físicos: una prótesis de cadera, una grave artritis en las manos, importantes lesiones en los hombros y la rotura irreversible del tendón de un bíceps. Pese a todo, asegura que ninguno de esos contratiempos le impedirá seguir tocando la batería. «Seguiré mientras pueda hacerlo», afirma el músico, convencido de que aún le queda mucho recorrido sobre los escenarios, incluso conviviendo con un dolor que, admite, ya forma parte de su día a día.
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