Bret Michaels -cantante de Poison, actualmente funcionando en solitario- sufrió fuertes dolores renales tras actuar en una base aérea de EE. UU., en un concierto dedicado a militares y sus familias, el 19 de julio. Fue diagnosticado de un cálculo renal obstructivo complicado que obligó a practicarle una operación urgente.
En la intervención se le colocó una endoprótesis ureteral, un dispositivo que permanecerá temporalmente en su organismo y que, según sus médicos, le provocará molestias constantes, inflamación y un importante riesgo de dolor intenso si realiza esfuerzos físicos. Debido a ello, el cantante deberá permanecer entre tres y cuatro semanas sin actuar.
Su recuperación se complica además por varios problemas de salud previos. Michaels padece diabetes de tipo 1 desde niño, una enfermedad que dificulta la cicatrización y aumenta el riesgo de infecciones. A ello se suma una fractura por compresión en la zona lumbar, otro factor que limita su recuperación. Los médicos consideran incompatible una gira con las estrictas medidas de hidratación, descanso y control de la glucosa que necesita durante este periodo.
El propio cantante agradeció el apoyo recibido y confía en volver a los escenarios a finales de agosto si la evolución es favorable.
Un veterano del metal que atraviesa una situación especialmente difícil es Keith Collins, bajista original de Savatage entre 1981 y 1985. Antiguos compañeros músicos han puesto en marcha una campaña en GoFundMe para ayudarle económicamente después de que se le diagnosticara demencia.
La enfermedad ha deteriorado sus capacidades cognitivas y afecta a su vida diaria. Según explica Glenn Dillman, que estuvo con él en el grupo Krunch, e impulsor de la iniciativa solidaria, el músico tampoco puede acceder actualmente a prestaciones de la Seguridad Social debido a problemas relacionados con su documentación e identidad legal (cosas que sólo pasan en EE. UU.), por lo que necesita ayuda para cubrir sus gastos básicos y afrontar los trámites necesarios que le permitan obtener las ayudas a las que tendría derecho.
Dez Fafara -cantante de DevilDriver y Coal Chamber– ha hecho pública una situación que llevaba casi dos años manteniendo en privado: ha revelado que los médicos le descubrieron un tumor benigno después de sufrir un desmayo y un fuerte episodio de vértigo, lo que obligó a cancelar una gira de Coal Chamber en aquel momento.
Tras numerosas resonancias magnéticas, los especialistas localizaron el tumor en la zona de la glándula salival, cerca de la mandíbula. Debido a su ubicación, consideraron demasiado arriesgado operarlo, ya que la intervención podría afectar al habla, la sonrisa o incluso al parpadeo. Por ello, se somete desde entonces a revisiones cada seis meses para controlar su evolución.
Fafara ha explicado que el tumor no es cancerígeno y aseguró que, contra todo pronóstico, en las últimas revisiones ha mostrado un ligero descenso de tamaño. El cantante atribuye esa mejoría a una combinación de alimentación saludable, ayuno intermitente, ¡oración! y una actitud positiva. Además, confirmó que seguirá cumpliendo sus compromisos en directo y que no tiene intención de anular las próximas giras.
El cantante también recordó que en los últimos años ya había superado otros importantes problemas médicos, entre ellos las graves secuelas que le dejó la covid y una inflamación cardíaca que le obligó anteriormente a suspender otras actuaciones.
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