Una Vez Medianoche es el bello nombre de una de los formaciones de Indie Rock que mejor apuntan en 2019. El pasado jueves 31 de enero tuvimos la oportunidad de asistir al primer concierto de su gira de este año, con la que presentan “Amanecer”, su estreno discográfico. Fue en la sala Moby Dick -ahora denominada únicamente Moby-, en un doble cartel compartido con el grupo Lunáticos. Se trata además del primer evento organizado por nuestros colegas de la web Blanquinni.com, a los que deseamos mucha suerte en esta nueva aventura como agencia de contratación y promoción de actuaciones en directo.

Nuestra anfitriona Blanca Gemma nos había hablado muy bien de este dúo formado por el guitarrista y cantante David Cobos y el bajista Pascal Chahin, comentándonos que el segundo es además el autor de las músicas incidentales del programa de televisión Cuarto Milenio. El dato no es baladí, ya que la ambientación de los casos y dramatizaciones del espacio que presenta Iker Jiménez siempre han llamado la atención por lo trabajadas que están y lo efectivas que resultan.

David se transforma en su proyecto grupal, donde comparte junto a su compañero lo que ellos denominan “conexiones creativas, sonoras y vitales”. En disco se reconocen Post-Pop, pero en directo suenan a una mezcla muy armónica y agradable del Post-Rock menos ruidista, algunas estructuras propias del Grunge y una razonable dosis de moderada experimentación. Un susurro emocional que no perturba; muy al contrario, sus registros sonoros se revelan proclives a la evocación y la belleza.

Los dos protagonistas de la banda, que en vivo cuentan con el apoyo de un batería, definen así su intención conceptual: “Emociones, colores que pintan historias profundas y encuentros humanos transformados en canciones que quieren llegar a un público amplio, fresco y vivo. Parten de una base armónica de misterio envuelta en luz, una instrumentación forjada en bloque por líneas de guitarra y bajo acompañados de estructuras rítmicas muy profundas, y melodías que se mueven como un corazón latente”.

El primer single de este debut de once canciones fue “Domador”, al que recientemente ha seguido “Siento”. Su trabajo en los estudios Sonobox junto a Manuel Colmenero se ha podido escuchar también en formato acústico, aunque el estreno sobre el escenario fue eléctrico y tomó cuerpo en el madrileño Hangar 48. La calidad de sus composiciones y el concepto global ha sido recompensados con cuatro nominaciones a los Premios MIN de la Música Independiente, en los que optan a los galardones de mejor banda emergente, mejor álbum de Pop, mejor videoclip y mejor producción musical.

Leo Cebrián Sanz