Ningún otro nombre mejor para una banda de este tipo de música en Madrid que el de Viaducto, el lugar de la ciudad desde el que durante décadas muchas personas decidieron quitarse la vida en la capital. Hace ya años que la instalación de unos grandes paneles evitó el efecto imitación y la historia ha quedado pues para la página negra de la ciudad, que por supuesto también tiene sus fetichismos y lugares fatalmente emblemáticos.
El grupo define su sonido del siguiente modo: “psicodelia oscura donde las influencias black se funden en pasajes hipnóticos e intensos”. El cuarteto ofrece “una experiencia sonora oscura y transgresora, mezclando ecos de post-punk y psicodelia con la crudeza del black metal. Impulsados por una estética tenebrista, su imaginario explora conceptos metafísicos, sombríos y decadentes. Viaducto canaliza el drama expresionista para construir atmósferas densas y profundamente elegantes”.
La formación debutó en la sala Barracudas el pasado mes de febrero y sus dos siguiente paradas fueron en The Godfather, en el barrio de Vallekas. Ya en mayo viajaron hasta la mágica Galicia para participar en el Inferrol Metal Fest de la localidad coruñesa de la que toma su nombre el evento. Aprovecharon la ocasión para impartir su magisterio musical en Ortigueira, otra localidad de la provincia famosa por su festival de Folk.
De nuevo en el Foro toca transmitir su capacidad de comunicación con el público en la sala Cadavra, donde se les anuncia como adscritos al Psychedelic Post Punk-Goth. Sus compañeros de concierto este próximo sábado 18 de julio son los toledanos Winter Vampires.
Leo Cebrián Sanz