Esta es la gran semana del Heavy Metal “retro” en Cantabria, en cuya ciudad de Torrelavega se celebra mañana sábado 26 la fiesta de presentación de dos discos históricos del estilo en esta comunidad autónoma. La cita está fijada para las diez de la noche en el Pub El Locos, en plena “zona de vinos” de la ciudad. Durante la velada se podrá participar en sorteos de material discográfico, además de adquirir por primera vez ambas reediciones y llevarte tu ejemplar firmado por alguno de los músicos protagonistas de ambos lanzamientos. De uno ya escribimos hace un par de días -el CD de Odyssey- y hoy reseñamos ‘Portus Victoriae’, de Wictoria.
Este álbum fue grabado en los estudios Ibioson de la capital cántabra en 1990 y en él participaron West (bajo y voz), Iván Velasco (guitarras, coros y teclados), Erich Pahl (guitarras y coros) y Enrique Navarro “Quique” (batería). Los colaboradores del trabajo ajenos a la formación fueron Enrique Estebe en los teclados de los temas “Corocotta” y “Kuldra” -en este último caso con Ángel Santiago como “orador”- y José Luis Santamaría, teclista en las canciones “Santander arde en llamas” y “Rompe las cadenas”.
Los sellos editores han sido Gadir Records, Héroes de Culto y Vinilako, que para la ocasión han recuperado los dos temas que se grabaron en directo en el madrileño CES (Centro de Estudios de Sonido) para su emisión en el programa “Emisión Pirata” y una posterior inclusión en el primer volumen del recopilatorio del espacio radiofónico dirigido por Juan Pablo Ordúñez “El Pirata”. Una aportación imprescindible, ya que fuera de su región fueron las dos composiciones que visibilizaron con éxito de audiencia la existencia del proyecto.
Toda la “bio” de Wictoria se ha desarrollado de forma generosa en una hoja de créditos que destaca por el abundante aparato gráfico de imágenes en blanco y negro y color que resume el desempeño de la banda en el local de ensayo, los directos y las grabaciones en estudio de este cuarteto de Heavy Metal ortodoxo, muy en línea con lo que se hacía en ese momento a escala nacional e internacional. Las letras de las canciones y un par de recursos añadidos (el cartel de su participación en el festival ‘Monsters of Cantabria’ y la portada del recopilatorio radiofónico citado) completan esta tardía aunque siempre necesaria reivindicación de un grupo netamente luchador que nunca está de más reivindicar.
Leo Cebrián Sanz