¡Casi no nos cabe en el titular la denominación completa del último libro escrito por José Luis Rodríguez Morcuende! El músico, bien conocido por su trayectoria en Ñu, Isthar y su propio proyecto en solitario, ha vuelto a plasmar su particular universo en el soporte físico de una novela. “La Revelación del Gran Secreto (Tó Pa Ná)” es el cuarto de sus títulos literarios de ficción, que se une así a los precedentes “Renacer a una Nueva Vida”, “Una Mente Dispersa” y “Relatos Breves para Breves Momentos”.

Nuestro compañero Javier del Valle, que dirige el programa “Otra Semana Musical” en Radio Enlace, entrevistó hace unos meses a José Luis, al que entre otras cuestiones preguntó por su faceta alternativa como creador. Recuperamos el testimonio del autor para situar al lector en esta vertiente que complementa el legado musical de Morcuende. Canciones y textos tienden a caminar de la mano en su obra, hasta el punto de que ambos mundos parecen encaminarse a una misma fusión conceptual.

La sinopsis de la novela es muy representativa del imaginativo y a veces extravagante mundo que refleja en sus 204 páginas:

“Servando Miracles (experto en la lucha con lanza de punta de caracol) hizo de la revelación del gran secreto el único objetivo de su vida. Para ello emprendió el camino, hacia no se sabe bien dónde, en compañía de un poeta caótico, un anacoreta cuneiforme, el gran pirata Singli Yolar, el león Leónidas, con su familia a cuestas, y otros que se fueron uniendo a la causa.

Al poco de emprender el camino, se toparon con una nave de alienígenas con Gumersindo Zariote al mando de su ejército lenticular quienes, en principio, tuvieron que renunciar a su intención invasiva hasta que la revelación del gran secreto fuera un hecho, a pesar de que no era de su incumbencia.

El gran secreto… El gran secreto… La revelación del gran secreto… Ni los mismos dioses, más perdidos que nunca, sabían por dónde se andaban.

Un microuniverso dentro de un vasto Universo y… ¿tó pa ná?”.

 

 

La estructura de su desarrollo no se queda atrás en cuanto a la originalidad de su planteamiento. “La revelación…” se divide en veintiocho capítulos, muchos de ellos armados de varias partes con sus propios títulos. Para quienes tengan dificultades en entender algunos de los términos que Morcuende utiliza en su narración, el escritor incorpora una inicial “Guía para el entendimiento”, a la que por si acaso sigue otra “Guía para el re-entendimiento”.

 

 

El sentido del humor y la sana provocación marcan la pauta de un libro muy inusual, pero que logra enganchar en su lectura si estás dispuesto a entrar en el juego casi surrealista de Morcuende. La invención de palabras es sólo un elemento más de un híbrido de géneros que encaja en la tradición del esperpento inmortalizado por Ramón María del Valle-Inclán o las greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Menos mal que era “Tó pá ná”…, porque hay pocos escritores-músicos que puedan lidiar con semejantes analogías.

Leo Cebrián Sanz