Hace un par de semanas nuestro compañero Javier del Valle estuvo viendo en vivo a esta banda femenina mexicana llamada Las Fokin Biches. Fue en la sala La Trinchera, del barrio madrileño de Vallecas, durante una matinal que cerraba su minigira española del mes de agosto. Justo unas horas antes habían tocado en la referencial Wurlitzer del distrito centro, por lo que sin duda nos encontramos ante una formación que vive por y para el directo.

Javier se quedó encantado y nos recomendó que escuchásemos a este trío que se presenta en sus fotos promocionales como un trasunto de las activistas rusas Pussy Riot. Dicho y hecho, pronto descubrimos que un día fueron cuarteto y que cuentan con una discografía salpicada de ediciones muy diversas, como su debut de 2017 -las siete canciones de “Relatos Siniestros Solo para Dementes”- o la metralleta de singles editados desde 2020: “Puerkos”, “Somos” y “Para un muerto” en el año de la pandemia; “Otro mundo”, “Alza la voz” y “Magia negra” en 2021, “Lo que esperabas” en 2023, “Perras” en 2024 y “K.O.S.” -que interpretan en inglés- en 2025.

Su estilo musical lo autodenominan ‘Rockabichy’ y afirman ser una “biches perras del mal haciendo ruido”. Enriquecen su universo propio con recursos como el del “Concierto-Ritual”, que no es sino un concepto de actuación en directo en la que flota en el ambiente un espíritu constante de reivindicación feminista y defensa de todo tipo de causas justas. Abunda lo que ahora llaman “performatividad” –“representación” preferimos decir nosotros- y un juego constante entre la agresividad y la diversión, el mensaje y la pura evasión.  

Su origen geográfico es Irapuato, en Guanajuato, desde donde emigraron a la más operativa Ciudad de México para expandir su mensaje por toda la nación. De allí no han dudado en cruzar a Europa para revitalizar la escena del Punk con recitales en nuestro país (Gijón, Ponferrada -León-), Colombia o Reino Unido.  

Leo Cebrián Sanz