Vince Neil, cantante de Mötley Crüe:

“El hecho de que hayamos dejado de hacer giras no significa que Motley Crue haya acabado. La banda todavía hace cosas: vamos a crear música, a sacar mercadería (merchandising), todavía vamos a hacer muchas cosas, excepto tocar en directo juntos. La película ‘The dirt’ es otra cosa genial de Motley Crue. ¿Quién sabe?, en otros cuatro o cinco años tal vez ofrezcamos algo más.”

Respecto a la película biográfica: “Me sorprendió gratamente porque no sabía si iba a ser una de esas cintas de bajo presupuesto. Es muy fácil hacer un filme malo. Pero después de los primeros diez minutos, me olvidé de que se trataba de nosotros y simplemente estaba disfrutando de una película realmente buena.”

A la pregunta de si le preocupaba cómo haría el actor su papel: “No era yo el que estaba nervioso; en realidad, me enteré de que el nervioso era el tipo que me interpretaba [el actor australiano Daniel Webber; a la izquierda en la foto doble]. Quería hacer un buen trabajo… ¡y lo ha hecho!”


Nikki Sixx, bajista de Mötley Crüe:

“Han pasado más de treinta años desde que yo era adicto a la heroína. Como chaval, crecí en los setenta y miraba a las bandas de la época, en su mayoría británicas, y eso fue lo que emulé cuando empezamos. Ya fuera Black Sabbath o Sex Pilstols, era la misma ‘pasada’. Y ese tipo de vida tiene repercusiones. Creo que eso es lo que advertimos a la gente ahora en la película ‘The dirt´”.

Sigue Nikki: “La película hace un gran trabajo al contar la historia de fondo de cada miembro de la banda. Lo que siempre fue divertido al estar en Motley Crue es que todos éramos diferentes del otro: A uno le iba el Blues, a otro el Punk, otro prefería cosas con más ritmo… Creo que los puntos comunes que nos unieron fueron Cheap Trick y T-Rex.”

Añade: “Creo que nuestro peor momento fue por el año 1986. Habíamos estado casi cinco años seguidos llenando conciertos, sin parar… y nos habían estado dando una galleta cada vez que hacíamos algo excesivo. Nos cargábamos un coche y nos decían: ‘muy bien, estáis vendiendo más discos’; tirábamos televisores por las ventanas y nos decían: ‘muy bien, se están vendiendo más’, etc. Pues entonces te comportas como un niño y te crees que todo eso está genial.”