Cualquier veterano amante del rock, en España, no necesita que presentemos a la clásica banda gallega Motores, pero vayan unos datos para los más jovencitos y algunos lectores hispanoamericanos: El grupo se estrenó en 1991 con el disco “Si quieres un amigo, cómprate un perro”, a lo largo de su carrera ha editado elepés destacados y reseñables como “Atrapado en la piel”, “Noche de lobos”, “Un día perfecto” u “Hombres hormiga” y hace unas semanas ‘Los Motores’ lanzaron la obra que celebra 30 años en este mundillo y que, anuncian, servirá para decir adiós a sus seguidores. El título es “30 años inmortales” y del pasado, presente y futuro -que seguro algo queda- comenzamos a hablar con los dos miembros más veteranos: Carlos Rivas (batería) y Carlos del Río (cantante, guitarrista y fundador de la formación).


por Jon Marin


Vuestra última obra en el mercado, hasta que ha llegado este reciente “30 años inmortales”, data de 2018 y fue una reedición, por decirlo de algún de modo, de vuestro primer disco, “Si quieres un amigo, cómprate un perro”…

Carlos del Río: -Sí, se reeditó pero tocado y grabado de nuevo, con otro enfoque. Fue una idea de Warner (compañía discográfica) y el grupo que se nos jodió con la pandemia, apenas pudimos tocar y promocionarlo.

El CD previo, totalmente original, salió en 2015 con el titulo “Rotos por las costuras”. Ese sí lo pudisteis mover por los escenarios, ¿verdad?

Carlos Rivas: -Sí, cuando se ha podido, nuestro lema ha sido tocar y tocar sin parar. Los Motores no hemos dejado de tocar nunca, es nuestra manera de vivir el rock, pero en los últimos tiempos tuvimos que hacer un parón de un año por problemas de salud de Carlos (del Río) y luego otro por la pandemia.

Para celebrar los treinta años desde que salió vuestro primer disco decidís grabar un nuevo trabajo de estudio y, además, anunciáis que será el último de vuestra carrera. ¿Por qué se toman estas dos decisiones?: grabar y decir adiós a los estudios.

Del Río: -Decidimos grabar porque no somos de despedirnos sin más, necesitamos hacer las cosas bien y honestamente, y hemos creído que un último esfuerzo valía la pena por nuestros seguidores y por nosotros mismos. La decisión de no grabar más en estudio va acompañada de la de hacer una última gira de un par de años, tras lo cual no tenemos la intención de seguir en la carretera. Creo que hemos dado todo lo que teníamos y no sentimos que nos quede nada por decir. Es cansancio puro y duro. Son treinta y dos años (desde que el grupo se fundó) de sacrificarlo todo por la música y creo llegó el momento.

Rivas: -También influye la enfermedad de Carlos, que hace que no aguante como antes las actuaciones y los viajes. Preferimos terminar bien ahora, que aún podemos. De todas formas, hoy en día, sacar un disco nuevo es perder el tiempo; la gente no valora el esfuerzo que eso supone y no le da la importancia debida. Agradecemos a Warner Music haber estado a nuestro lado en este momento y apoyarnos hasta el final.

Tenéis anunciados varios conciertos y seguro que iréis ampliando la agenda para abarcar esos dos años que comentáis. ¿Os habéis puesto una fecha tope para disfrutar de Motores en directo?, ¿habrá también un “concierto de despedida” definitivo?

Del Río: -Sí, ese concierto de despedida será en Vigo (ciudad de origen de Motores) en octubre de 2023. Esa es nuestra idea, a lo grande y con muchos invitados. El lugar será acorde con este final, seguro que dejará huella. Además, pensamos grabarlo en directo tanto para disco como para DVD. Esperamos tener la suerte de que todo salga como pensamos.

Eso iba a preguntar: si tras la gira habría disco en directo.

Rivas: -Esa es la idea, pero aún queda mucho para eso. No te creas que somos de planear las cosas con tanta antelación, pero sí es cierto que esa noche debe quedar plasmada en algo especial, para recordar.

Por cierto, algunos de los recitales anunciados para las próximas fechas serán en formato acústico. Supongo que es debido a las condiciones especiales a las que obliga la pandemia…

Del Río: -Bueno, sí, hay que adaptarse a los nuevos formatos para intentar tocar más y, además, es un aliciente para trabajar las canciones de manera diferente. Es bastante divertido y creo que este formato ha llegado para quedarse.

Entremos en el disco nuevo, “30 años inmortales”, ¿cómo fue el proceso de composición?

Rivas: -Largo y arduo. Somos bastantes lentos en el proceso de composición y hasta que no estamos totalmente satisfechos, no movemos ni un dedo. De todas formas, en medio del proceso de componer los temas, la marcha de Toni y Gonzalo (los anteriores guitarrista y bajista) ralentizaron mucho las cosas. Pero los nuevos (Goncho Bahamonde, guitarrista, y Gorio Álvarez, bajista) se han involucrado a tope y el resultado es excepcional.

(Continuará).