El éxito en España del Viking Metal es incuestionable y ya forma parte de la idiosincrasia del metalero local. Otras tendencias extremas procedentes de los países nórdicos no obtuvieron la misma acogida, sobre todo en lo que se refiere a los subestilos más extremos, pero grupos como Arch Enemy o Amon Amarth están a punto de pasar a militar en la primera división de los gustos favoritos del público… si no lo han hecho ya.

Ante semejante demanda, era lógico que surgiera un local específico dedicado a este género, o que al menos programe un buen número de sus himnos de batalla. Viking Rock es un pequeño pero coqueto bar situado en el barrio de Aluche (C/ Illescas, 100), al suroeste del centro de la capital madrileña, donde los aficionados a estos sonidos se encuentran a sus anchas.

Como es lógico, la decoración acompaña su carácter temático. No faltan los cuernos para beber cerveza que tanto se trajinan en los festivales europeos, botellas de esa hidromiel que ya hemos visto hasta en una cita de ‘First dates’ y un buen número de detalles que hacen acogedora esta taberna de duros bebedores. Prevalece la madera en este concepto de cervecería alemana con tintes musicales, que poco a poco se está convirtiendo en una buena excusa para salir de vez en cuando de la eterna opción de los bajos de Argüelles o los carabancheleros de Opañel.

El Heavy Metal y el Folk Metal suenan en sus altavoces, mientras “Vickie, el vikingo” nos mira sonriente desde un póster de su versión fílmica. Antorchas y candiles iluminan imaginariamente el interior de este bar rockero de toda la vida, que ha encontrado la llave para atraer a una clientela fija, tanto del distrito como de “allende la M-30”.

Viking Rock cuenta además con la ventaja de compartir acera con otro de los nuevos locales de moda en la ciudad, en este caso dirigido a los fanáticos del Hard Rock y el Sleazy. Su nombre es Sixx Rock y de él escribiremos la nota correspondiente en cuanto pasemos por allí para escuchar esas hermosas melodías rockerizadas que tanto nos gustaron desde los años 80 en adelante.

Leo Cebrián Sanz