El pasado jueves 24 de octubre tuvo lugar en la madrileña discoteca Hysteria, en los bajos de Argüelles, la presentación del nuevo disco en solitario de Paco Ventura, guitarrista de la banda Medina Azahara. La reunión en torno al álbum «Madre Tierra» consistió en una rueda de prensa exclusiva para los medios de comunicación y un posterior mini-concierto al que pudieron asistir la veintena de fans que acudió a la cita en calidad de invitados.

Paco tenía tantas ganas de interpretar los temas de su disco instrumental, que lo que iba a ser una breve intervención se convirtió en un show de lo más completo. Ni siquiera faltó su versión de ‘Take on me’, el clásico Pop de A-ha, que en todo caso quedó como una mera anécdota tras el torrente de guitarra barroca con el que Ventura nos deleitó. Su nuevo repertorio incluye doce temas más, todos ellos originales, que en su dimensión en directo sonaron sobre una base programada que en ningún momento molestó o distrajo. Ni por asomo percibimos aburrimiento alguno pese a tratarse de un CD 100% de guitarra.

Los aplausos y palmas dieron calor a una noche de plena y justificada felicidad para el músico cordobés, que dedicó todo su recital a una persona muy especial, su particular «Vida» -casi como «Tu vida», uno de los títulos que interpretó-.

Antes de que Paco respondiera a las preguntas de los periodistas, las pantallas de la sala mostraron un vídeo en el que los invitados que han participado en «Madre Tierra» comentaban su aportación a la causa. Resultaba impresionante ver desfilar a nombres propios de primera línea internacional, como Rudy Sarzo (Quiet Riot y un largo etcétera), Phil Sousan (en su día junto a Ozzy Osbourne), el guitar-hero Joey Tafolla, Kiko Loureiro (Angra), la guitarrista de directo de Michael Jackson (Jennifer Batten) o Malek Ben Arbia, guitarrista de los emergentes tunecinos Myrath. Este auténtico WTF -‘what the fuck’- o nuestro más castizo «comoorrrr» es ampliable al resto de los colaboradores: Matan Shmuely -batería de Orphaned Land-, el virtuoso bajista Stuart Hamm, sus compañeros a las cuatro cuerdas Mike Lepond (Symphony X) y Toni Franklin, el teclista Jimmy Waldo, la violinista Maya Yoshida y los guitarristas Michael Angelo Batio y Daniele Gottardo. Incluso nuestro Jorge Salán se codea con unos y otros en igualdad de condiciones.

Por supuesto, ninguna intervención estelar opaca el trabajo de fondo de Ventura, que ha hecho el disco que quería y además lo ha hecho de maravilla. Paco se ha ocupado de las guitarras eléctricas, acústicas y coros, mientras que como músicos «residentes» han estado Jorge Cordero al bajo, Tini Fernández a la batería y Rafa Villegas en dos labores muy concretas: la programación y orquestación del tema ‘Wind of Damascus’ y los violines y corales de «Lágrimas de hielo» y «Arabestia».

El hombre de las (ocasionales) gafas espejadas edita su disco en solitario en coincidencia nada casual con el publicado por Manuel Martínez, cantante de los Medina. Da la impresión de que Ventura tenía auténtico «mono» de expresarse libremente con la guitarra, sin las limitaciones que le impone la banda en la que milita. «Madre Tierra» bebe sin complejos del culto a la guitarra de finales de los años ochenta, con esa riqueza armónica y velocidad innata que hicieron grandes a iconos referenciales como Van Halen o Yngwie Malmsteen. Lo ha mezclado en los Mart Estudios de Manuel Ángel Mart, hijo del vocalista de Medina Azahara, cantante de Estirpe y un productor al alza.

La grabación en los estudios Black Moon, nombre que coincide con su anterior empeño en solitario, presenta a un Paco Ventura muy fresco, capaz de componer unas melodías que deberían ser cabecera o sintonía de programas de radio o televisión por su capacidad expresiva.

Leo Cebrián Sanz

Fotos (directo): Juan Antonio Nieto