por Israel Antihippie


 

Con ese titular se podría resumir el concierto ofrecido por la mítica banda inglesa en la sala Arena… o como se llame ahora.

Damned llevan cuarenta años en activo y eso era lo que se celebraba allí, la longevidad de una banda y un movimiento que se ha intentado enterrar millones de veces. El Punk sigue vivo, niños y niñas, aunque en este caso nos dio un pequeño susto al suspender  el concierto que tenían previsto dar en Barcelona por problemas de salud de Mr. Vanian. Viendo cómo se desenvolvió en el escenario y cómo canto el vampiro del Punk por excelencia, cuesta creer que acabase de salir de una enfermedad.

Abrieron con , ‘Street of dreams’, el primer tema de su disco mas gótico: ‘Phantasmagoria’. Tras este gran tema empezaron a dejar caer himno tras himno del Punk más auténtico y primigenio: ‘Love song’, ‘Antipope’, ‘I just can’t be happy today’…

La banda daba sensación de divertirse más que el publico, que por cierto abarrotó la sala hasta el palo de la bandera. Bromeaban con la audiencia, entre ellos y en todo momento lucieron una sonrisa en la cara que contagió a todos los punks allí reunidos. Crearon un gran ambiente de  fiesta e hicieron que todo el mundo se divirtiese y cantara las canciones como si nos fuera la vida en ello. Gran comunión entre banda y público, sí señor. Captain Sensible es, probablemente, el señor más Punk del planeta; socarrón en los comentarios, estridente en los solos de guitarra, pero con mucho sentimiento y un carisma encima del escenario de los que se ven pocas veces.

Monty Oxy Moron a los teclados demostró, una vez más, ser el mayor fan del grupo. El tipo canta, baila, arenga al público, a la banda… Es increíble la energía que tiene este señor y ver cómo no ha perdido un ápice de pasión por lo que hace tras todo este tiempo resulta sorprendente. Por ahí hay más de dos “estrellonas” que deberían aprender de el.

La sección rítmica a manos de Stu West y Pinch Von Pinching sujetó todo el invento de manera sólida y efectiva. La sala ha cambiado de técnicos de sonido, no sé si de equipo también, pero el sonido ha mejorado considerablemente. Todos los instrumentos se distinguían a la perfección, cosa que ya noté en el concierto de New Model Army el mes pasado.

Como momentos mas celebrados por la parroquia Punk destacan ‘Neat, neat, neat’, ‘Smash it up’, la mítica ‘New rose’ -primer single Punk grabado, por si alguien no lo sabía-, la versión de ‘Eloise’, que obviamente no pudo faltar… Como sorpresa para cerrar el show hicieron versiones de ‘Girl’, de Clapton, ‘Jet boy jet girl’, temazo disfrutado por la gente coreando a lo Beach Boys y bailando como descosidos, y ‘White rabbit’, de Jefferson Airplane, con un solo a manos de Captain Sensible que a mí me dejó con la boca abierta.

Toda una lección de Punk, sin dogmas políticos, como debe ser, con grandes melodías, himnos eternos y una banda que debería estar en un lugar mucho más alto del que está. Pero bueno, más vale caer en gracia que ser gracioso, ¿verdad? Gracias a The Damned por estos cuarenta años de Punk, diversión y clase. Y gracias por una noche de las que no se olvidan. ¿El Punk ha muerto? ¡JA, JA, JA!