Nos lo encontramos de casualidad en el Rastro madrileño y pudimos comprobar en persona que Luis Martín Vigil -más conocido como Luis “Lobo Negro”- sigue igual de entusiasta y afable que siempre. Su banda Lobos Negros está siendo una de las sensaciones de la temporada del Rock más subterráneo por dos motivos: la edición el pasado año de ‘Rockabilly freak out radio 2.0’ y la reciente popularización de una camiseta que refleja el título de su EP del año 2012: la inspiradísima expresión “El Rock and Roll cura la tontería”.

El registro en cuestión recoge diez canciones grabadas en directo en tres programas de radio: “Diario Pop” y “La puerta verde”, de la poderosa Radio 3, y “Estudio 1”, de Onda Cero Talavera (el trío procede de la localidad toledana de Talavera de la Reina). Lobos Negros es sobre todo una experiencia que hay que vivir en directo, formato en el que resultan divertidos y sumamente interesantes para quienes no suelen escuchar este tipo de Rock. Sus conciertos tienen fama de muy estimulantes, por cuanto suponen una lección de historia del Rock y una demostración fehaciente de amor y respeto por las raíces del movimiento.

Para las jóvenes generaciones que no conozcan a esta legendaria formación, hay que recordar que se trata del grupo más destacado que ha surgido en España de un estilo concreto -el Psychobilly en este caso-, lo que desde luego siempre les va a deparar un lugar privilegiado en la historia de la música español contemporánea. Llevan funcionando desde 1984 y han pasado por todo tipo de vicisitudes; unas veces han sonado más Rockabilly, otras han coquetado con la música Surf e instrumental y también han indagado en el clásico Rock americano de garaje. Son treinta años de una trayectoria llena de dignidad, pero que nunca ha tenido la suerte -quizás tampoco era el objetivo- de alcanzar un éxito comercial que les pusiera en la primera plana de los medios.

Toda la lista de posibles estilos afines ha pasado por la extensa discografía del conjunto, que aglutina una heterogénea colección de álbumes de estudio, extended-plays, grabaciones en vivo y curiosidades y ediciones especiales varias. Nada malo puede derivarse de un concepto artístico capaz de titular sus discos con sentencias tan divertidas como “¡Cuidado! El diablo ha bebido” o “Cuando la humedad del Tajo nos condiciona”.

Leo Cebrián Sanz