La valentía de José Luis Morcuende a la hora de planificar su obra creativa resulta paradójica en los tiempos que corren, a la par que digna de admiración. Hacer coincidir el lanzamiento de “Pequeña Sinfonía Africana”, el disco de su grupo Isthar, con la edición de su último libro, “Relatos breves para menos breves momentos”, es otro más de sus retos a la lógica del mercado. Sin embargo, tal y como lo vemos nosotros, esta buscada simultaneidad acentúa el valor de ambas obras, ya que las pone en conexión y complementa entre sí.

Este nuevo libro, que ha sido publicación por Atlantis Ediciones en su colección de Narrative Books, es de algún modo el reverso de otro título de similares características: “Relatos breves para breves momentos”, que en 2016 devolvió a Morcuende a la producción literaria. Aquel fue otro título que sumar a su ya constante vinculación al mundo de las letras, para el que ha entregado sus obras “Renacer a una nueva vida”, “Una mente dispersa” y “Revelación del gran secreto”.

Morcuende invita al lector a sumergirse en las 186 páginas de sus “Relatos menos breves…” con el siguiente texto introductorio:

“Todos los días amanecen bajo el mismo sol, aunque algunos de ellos nublados. Con cada nuevo día se abre una puerta a un nuevo camino a recorrer, más ancho o más estrecho según vaya viniendo, y según sean las vivencias diarias, éstas cambian y con ellas el estado anímico.

Esta colección de relatos son un reflejo de cómo pueden ser los distintos días de cualquiera. según sea el capricho del destino y las circunstancias; desde lo simple a lo enrevesado, desde la tontería a lo dramático, desde lo más grande a lo más sencillo, desde lo aparentemente intrascendente que te puede llevar al momento más crucial, hasta lo que puede ser determinante, y después…”.

Los títulos de los capítulos resultan bien representativos del mundo mágico que inspira al Morcuende escritor: El coche de línea / El niño enfremizo y tó / El niño nuevo / La gota azul / Es raro el pensamiento… y veloz / Las Mihajadas. 19 del 5 del ¿…? / Se me acabaron los sueños / Sólo una broma / Madrid-Helsinki. Y a la vicerveza / Amaranta / Ahora que tengo tiempo. Cada uno de ellos es un universo en sí mismo, por lo que nos hemos propuesto ir describiendo su contenido a medida que vayamos completando la lectura. El libro nos llegó a nuestro buzón físico hace apenas unos días y corre de mano en mano entre nuestros redactores.

Lo que sí hemos podido comprobar con sólo echarle un vistazo por encima es que José Luis sigue con sus juegos de palabras, la invención de términos propios sin otro significado que el otorgado por el escritor e incluso aparentes fallos ortográficos que no lo son (ese “enfremizo” de su segundo cuento). Precisamente “El niño enfremizo y tú” es el único que tiene su inmediata continuidad, ya que a su apostilla de “Seguío del Niño nuevo” sucede, como es lógico, un breve “Niño nuevo (La segunda parte)”.

Todos los demás cuentos funcionan de manera independiente; en ocasiones se articulan en torno a capítulos internos o pequeños fragmentos vinculados a los anteriores y posteriores mediante un simple símbolo gráfico, como si de pequeños fundidos a negro se tratara… “Las Mihajadas. 19 del 5 del ¿…?” es un “Cuento chino de y para alienígenas”, mientras que su inmediato “Se me acabaron los sueños” opta por la resolución poética.

La presentación de “Relatos menos breves para menos breves momentos” se celebró el pasado viernes 31 de mayo en el salón Función Lenguaje, en el madrileño barrio de Lavapiés. La charla con algunos lectores culminó con la interpretación de un tema musical inédito por parte del Morcuende más cantautor.

Leo Cebrián Sanz